dimarts, 11 de juny del 2019

Garantizar el futuro de la vida y de la Tierra por Leonardo Boff



En el mundo entero y también entre nosotros se celebra con eventos y discusiones ecológicas la Semana del Medio-Ambiente. Lógicamente, el «medio»-ambiente no nos satisface, pues queremos el ambiente «entero».

El Papa en su encíclica «Sobre el cuidado de la Casa Común» (2015) superó este reduccionismo y propuso una ecología integral que abarca lo ambiental, lo social, lo político, lo mental, lo cotidiano y lo espiritual. Como han dicho grandes exponentes del discurso ecológico: con este documento, dirigido a la humanidad y no sólo a los cristianos, el Papa Francisco se coloca a la cabeza de la discusión ecológica mundial. En su detallada exposición sigue el guión metodológico de la Iglesia de la Liberación y de su teología: ver, juzgar, actuar y celebrar.




Actualmente se libra una batalla feroz entre dos visiones con respecto a la Tierra y a la naturaleza que afectan nuestra comprensión y nuestras prácticas. Esas visiones están presentes en casi todos los debates.

La visión predominante, que constituye el núcleo del paradigma de la modernidad, ve la naturaleza como algo que ha sido destinado para nosotros, cuyos bienes y servicios (el sistema prefiere llamarlos «recursos», los andinos «bondades de la naturaleza») están disponibles para nuestro uso y bienestar. El ser humano está en la posición adánica de quien se considera «maestro y señor» (Descartes) de la naturaleza, fuera y por encima de ella. Considera a la Tierra una realidad sin propósito (res extensa), una especie de baúl, lleno de bienes y servicios infinitos, que sostienen un proyecto de desarrollo/crecimiento también infinito. De esta actitud de dominus (dueño) surgió el mundo científico-técnico que tantos beneficios nos ha traído, pero que al mismo tiempo ha creado una máquina de muerte que, con armas químicas, biológicas y nucleares, nos puede destruir a todos y poner en peligro la biosfera.

La otra visión, contemporánea, que tiene más de un siglo de vigencia pero que nunca logró hacerse hegemónica...

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