Veamos algo revelador: el 4 de marzo pasado, al anunciar la prórroga de sanciones contra Moscú, EEUU hizo alusión a que los hechos en el este ucraniano representaban “una amenaza extraordinaria a la seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos”, responsabilizando por ello a Putin. En la denuncia a Venezuela se repite el esquema. Con más grandilocuencia, la Casa Blanca declara la “emergencia nacional por la inusual y extraordinaria amenaza para la seguridad nacional y política externa de EEUU que representa la situación en Venezuela”. Ambas declaraciones guardan similitud porque se trata, ni más ni menos, que de los dos nuevos objetivos de Washington, en un momento donde negocia simultáneamente con La Habana y Teherán.

Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada