“Me gustaría tener una casa grande y que mi familia no tuviera que pedir comida ni ropa”, dice Encarni, de 12 años recién cumplidos, a IPS en la pequeña vivienda que comparte con cinco familiares en un barrio precario de la sureña ciudad española de Málaga.
De ojos marrones y frente grande, cabello castaño y liso a la altura de los hombros, Encarni es uno de los rostros de la pobreza infantil en España donde la tasa ha crecido un 28,5 por ciento desde 2008, según un informe que elFondo para la Infancia de las Naciones Unidas (Unicef) difundió el martes 28.

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