Quizás tenga el recuerdo de hace 15 o 20 años, cuando comía frutas o verduras, sentir en ellas un sabor fresco y natural, tanto que actualmente lo añora porque parece pertenecer a una época muy lejana.
¿Cuándo fue la última vez que comió una uva con gusto a uva o un tomate con gusto a tomate? Los sabores tradicionales fueron reemplazados paulatinamente por uno artificial, que deja una sensación más amarga que dulce en la boca y del producto original solo resta su “forma”, aunque en algunos casos ni siquiera quedó eso.
Todo comenzó a cambiar en Argentina hace 20 años cuando el modelo tradicional se reemplazó en su mayoría por biotecnología, cultivando eventos transgénicos de soja, maíz y algodón. Se dice que no perjudican a la salud, pero se advierte lo contrario; y a esto se le suma el uso masivo de potentes herbicidas que se diseminan en los suelos y en el aire.

Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada