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viernes, 21 de abril de 2017

FRANCIA: La sharia católica o el Estado dentro del Estado



Ni Mélenchon ni Macron saben qué es la laicidad. Y tampoco los periodistas. Así, Mélenchon cree que la escuela está sometida a la laicidad. No: los profesores lo están porque son funcionarios, pero no los usuarios que son los alumnos. Por eso la ley de 2004 que prohíbe el pañuelo no es conforme a la ley de 1905 1 . Macron parece ignorar que el Consejo de Estado declaró no válidos los decretos antiburkini dictados el verano pasado por varios ayuntamientos. 

Macron pretende que algunos de estos decretos están justificados porque su objetivo no es un asunto cultural, sino un asunto de orden público. ¿Qué orden público? ¿Las mujeres que llevan un burkini alteran el orden público? No. Quienes lo alteran son aquellos y aquellas que las insultan: no es a las víctimas a quien hay que penalizar.




Por lo que se refiere a Mélenchon, le parece que el velo (se refiere al pañuelo, pero no importa, se dirá que es un velo) es un símbolo de sumisión de LA mujer. Como Valls. Conocen a LA mujer y quieren emanciparla. Nosotros, no. Nosotros solo conocemos a UNAS mujeres. Y no hablamos de símbolos, sino de los sueldos más bajos de las mujeres, de su trabajo extra, de las violencias sexuales, cosas todas ellas que no son el absoluto simbólicas, sino muy materiales y muy físicas. Así pues, dejen ustedes, señores, de pretender saber mejor que nosotras lo que queremos. No queremos ser emancipadas por ustedes, sino liberarnos de su poder, sobre todo del de hablar en nuestro lugar.

Y nosotras no queremos que ustedes utilicen este poder para oprimir a las musulmanas. Desde hace años ustedes multiplican las leyes, los decretos y las circulares que impiden a las mujeres que llevan pañuelo trabajar en los servicios públicos y ahora en las empresas privadas, les prohíben acompañar a sus hijos a la salida de la escuela. Ustedes las llaman sumisas y pretenden quererlas libres. ¡Qué hipocresía! Ustedes son quienes al obligarlas a quedarse en casa y quitarles los medios de autonomía económica las hacen dependientes de su cónyuge. ¡Hoy pretenden ustedes prohibirles la universidad e incluso la calle! Pero ellas tienen tanto derecho como ustedes a estar ahí.

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