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domingo, 6 de agosto de 2017

ARGENTINA: El obispo Angelelli y la desocupación


“Advertimos azorados un porvenir inseguro, efecto de una de esas situaciones graves que se manifiestan bajo las formas inhumanas de la desocupación, carestía de la vida, bajos salarios, escaso rendimiento del poder adquisitivo, alto déficit de vivienda, hospitales abarrotados, niños enfermos y desnutridos, carencia de una asistencia médica social y vigorosa y congruente. Se suma a esta situación desalentadora el cierre de plantas industriales, suspensiones masivas de personal, retracción en los sectores de la producción, desniveles marcados entre producción y consumo, y una paralización virtual del aparato financiero económico, ya sea estatal o privado, que hace difícil un cambio o una salida del estancamiento en que nos encontramos. Esto configura algo más que una crisis; es la conculcación, la negación misma de los derechos humanos y cristianos de la persona…Debemos llamar especialmente la atención, sobre la ilicitud de las ganancias usurarias fruto de este espíritu, que han practicado en estos últimos años muchas de las llamadas empresas financiadoras. Este proceso ha encarecido enormemente el valor del dinero haciendo perder la función social y natural del ahorro. Lo que a su vez, ha incidido directamente sobre el incremento desmesurado de los costos de la producción y de los precios de venta al consumidor. Todo lo cual, finalmente ha desembocado en la inflación que padecemos y, particularmente el sector obrero y ponderables núcleos de la clase media, que han visto disminuir vertiginosamente el poder adquisitivo de sus magros ingresos.”

Este diagnóstico de Enrique Angelelli en 1963, cuando era Obispo Auxiliar de Córdoba, cobra una vigencia preocupante ante la grave situación que padecen hoy especialmente los más empobrecidos.




El aumento desorbitante de los niveles de pobreza ha sido señalado en los últimos informes de la Universidad Católica Argentina. En Córdoba 618.000 personas están en el umbral de la pobreza, es decir con lo que ganan no les alcanza para la canasta básica alimenticia y de servicios. Algo más de 453.000 son pobres y 165.000 indigentes. Esto representa el 40,5 por ciento de la población de la ciudad de Córdoba, con el 10,8 por ciento de indigentes. Por su parte, el Centro de Investigaciones Participativas en Políticas Económicas y Sociales (CIPPES) indica que en Córdoba 564 mil niños y adolescentes (el 55,63) estaban en condición de pobreza al tercer trimestre de 2016. En La Rioja se han perdido 1.600 puestos laborales en el último año y medio por la apertura de las importaciones textiles.

En este nuevo aniversario del asesinato del Obispo Angelelli, su memoria cuestiona desde la fe y la esperanza a no quedarnos en el lamento; y buscar formas organizadas de solidaridad y lucha, acompañando los diversos reclamos de las víctimas directas de estas injusticias.

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