La 108ª edición de la Conferencia Internacional del Trabajo que ha finalizado este viernes 21 de junio de 2019 en Ginebra ha aprobado como norma internacional para proteger a los trabajadores que la violencia y el acoso en el ámbito laboral, que incluyen el daño físico, psicológico o sexual, pueden constituir a partir de ahora un incumplimiento o abuso de los derechos humanos.
El texto del Convenio fue aprobado con 439 votos a favor, 7 en contra, 30 abstenciones y es jurídicamente vinculante.
Definidos como un comportamiento que puede producir “daño físico, psicológico, sexual o económico”, el Convenio señala que la violencia y el acoso también se consideran “una amenaza para la igualdad de oportunidades” que es “inaceptable e incompatible con el trabajo decente”.
El propósito de esta nueva norma internacional es proteger a los trabajadores, independientemente de su situación contractual, e incluye:

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