diumenge, 29 de març del 2020

El principio de la historia


Una parte importante de los avances de la humanidad ha germinado sobre las cenizas de catástrofes o guerras precedentes. Por citar tres ejemplos que nos resultan temporal y culturalmente próximos: la Revolución francesa vino precedida de una hambruna que duró de invierno de 1788 a 1789. La Organización Internacional del Trabajo se crea en 1919 en el Tratado de Versalles, tras el fin de la Primera Guerra Mundial que dejo un rastro de 14 millones de civiles y unos 5,9 millones de soldados muertos. La Declaración Universal de los Derechos Humanos de 10 de diciembre de 1948, el mayor avance ético de la humanidad, brota de las atrocidades de la Segunda Guerra Mundial, con un saldo de 60 millones de muertes, víctimas de los totalitarismos




La pandemia del COVID -19 es una catástrofe global que está golpeando con crudeza a la especie humana. A fecha de hoy lleva más de 47.000 contagios y 3.434 personas fallecidas en nuestro país. Personas que han muerto solas, sin nadie de su familia que les pudiera dar un último beso o una simple caricia que acompañase su agonía...

Por lo pronto, en un análisis racional, podemos decir que al final de esta crisis habrán caído varios muros que abren paso a una nueva eraEl neoliberalismo ha fracasado estrepitosamente en la prevención, gestión y asignación eficiente de recursos para superar la crisis. Las políticas privatizadoras, los recortes en lo público, el gasto militar ineficiente, el deterioro de los programas de investigación y desarrollo, la mercantilización de la sanidad, se esconden hoy debajo de las alfombras de un sistema completamente desbordado e incompetente al que, en palabras de Santiago Alba, lo único que le sobra para ser perfecto somos nosotros mismos, los humanos [1]. Y parece que va por buen camino.

Al igual que la burocracia, el autoritarismo y la corrupción sistémica derrumbaron el muro de Berlín en noviembre de 1989, la ineficiencia, la desigualdad extrema y la asignación irracional de recursos han derrumbado el muro del capitalismo como sistema apto para defendernos ante las nuevas amenazas...

La declive neoliberal ha empezado ya en Europa. Han bastado unas pocas semanas de pandemia para derribar el hasta hace bien poco inexpugnable dogma de la austeridad, erigido como sistema supresor de la solidaridad entre pueblos. Volvemos a la economía de guerra y ello supone la oportunidad de un nuevo «new deal«...



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