La reclusión y el confinamiento de la población mundial, so pena de multas y represión, al que someten los gobiernos y los Estados por el avance del Covid-19 son efectos y causas de otros miedos, reales o imaginarios, sobre los que empezamos a tomar conciencia.
A pesar de la desinformación global y los exacerbados imaginarios del miedo y el metarrelato de los medios, que la sociedad consume en las pantallas, trasciende que lo que vuelve mortal al virus no es solo la malignidad del contagio sino la complicidad de los sistemas de salud pública que son, como queda demostrado, incapaces de atender y controlar la pandemia y multiplicarán el número de víctimas.
![]() |
| 25 millones de trabajadores serán despedidos, según modestas estimaciones de varios expertos. |
Sin embargo, lo que realmente intenta ocultar es el desatado pánico mediático, a instancias del Coronavirus, y es el desplome del sistema financiero mundial que no encontró mejor pretexto para justificar sus “ajustes criminales” de más de 25 millones de trabajadores que serán despedidos, según modestas estimaciones, mientras que sin la mínima resistencia social, en los Estados Unidos la Reserva Federal (el mayor Banco privado del mundo), que tiene las máquinas de impresión de los dólares y que ponen de rodillas al mundo, inyectó 700.000 millones de dólares a favor de los bancos, empresas y negocios de los grandes capitalistas privados, tomando como pretexto la crisis del Covid-19.
Aunque por el momento nuestras preocupaciones giren en torno al encierro obligatorio y al avance de la pandemia, no tardan en llegar, si ya no lo llegaron, los anuncios de la supresión de sueldos o contratos de trabajo culpando a la pandemia. El golpe vendrá con todas sus catastróficas consecuencias sobre las miserables y empobrecidas economías de las clases trabajadoras y los millones de desempleados y subempleados que ya comenzaron a desafiar los confinamientos forzosos presionados por el hambre.

Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada