diumenge, 22 de desembre del 2019

CHILE: Consideraciones sobre la movilización popular y sus perspectivas


La enorme y multifacética movilización ciudadana que se ha estado desarrollando en Chile desde hace exactamente dos meses, más precisamente desde la tarde del viernes 18 de octubre, cuando se produjo esa masiva y memorable explosión del descontento social acumulado que le dio inicio, representa, tanto por su envergadura como por su persistencia, una verdadera rebelión popular que, a través de sucesivas oleadas de indignación, ha recorrido de un extremo a otro todo el país. Hasta en poblados pequeños y muy distantes de la capital, este descontento ha cobrado expresión a través de un sinnúmero y variadas formas de movilización y acción directa de la población, desde los simples caceroleos hasta multitudinarias marchas y concentraciones, llamados y realización de paros, rayados murales, interrupciones de tráfico, derribo de estatuas, exhibiciones artísticas callejeras de diversa índole, masivas cicletadas, etc.




El pueblo trabajador se encuentra exteriorizando así un descontento profundo, que se fue acumulando y acrecentando a lo largo de las últimas tres décadas hasta alcanzar una extensión y explosividad imposibles de contener. Un descontento que, pasando por las grandes movilizaciones protagonizadas por los "pingüinos" en 2006 y los universitarios en 2011, se ha hecho carne y ha sido vehiculizado principalmente por las generaciones más jóvenes, menos maniatadas y resignadas que las anteriores – que viven a diario en una situación de gran precariedad e incertidumbre– y al mismo tiempo más distantes y hostiles al sistema político imperante, completamente subordinado a los intereses de los grandes poderes fácticos empresariales. Ello, sin desconocer la importancia de muchas otras manifestaciones de protesta, de carácter sectorial o local, que han jalonado también este proceso



Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada