Ante los 17 magistrados de la Corte Internacional de Justicia (CIJ), Aung San Suu Kyi, la lideresa civil de facto de Myanmar (Birmania), hizo una apología del régimen militar de su país, que ha sido acusado de genocidio y de forzar a 730 000 miembros de la minoría musulmana rohinyá a huir a la vecina Bangladesh.
Suu Kyi perdió cualquier remanente de su antigua gloria al defender precisamente ella a la junta militar contra la que luchó por décadas, lo que la hizo merecedora del Premio Nobel de la Paz 1991, junto con la campaña a favor de la democracia birmana con la que recorrió medio mundo.
La pregunta es si su aparición en la audiencia de la CIJ en La Haya tuvo detrás el propósito de incrementar su popularidad interna dentro de un camino meticulosamente trazado para su reelección en 2020, esta vez abusando de las solemnes salas de justicia en La Haya.
Simon Adams, director ejecutivo del Centro Global para la Responsabilidad de Proteger, dijo a IPS que “este caso marca la caída final e innoble de Aung San Suu Kyi, ganadora del premio Nobel de la Paz al negar del genocidio y defender al ejército homicida de Myanmar».

Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada