Mientras líderes y especialistas de todo el mundo iban a la cita de la ONU para tratar las consecuencias del cambio climático, miles de manifestantes proclamaban en las calles de Copenhague "No a los gases contaminantes, si a la vida", o "No hay planeta "B". La reacción de esos manifestantes la mayoría jóvenes provenientes de distintas latitudes, que fueron reprimidos, encarcelados y aún deportados en estos días de la Cumbre, no debe desestimarse. Obedece a la convicción que el planeta esta jugando en tiempo de descuento.seguir leyendo en Argenpress
Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada