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diumenge, 5 d’abril del 2020

HONDURAS: Una proveedora de Nike encabeza las masivas suspensiones laborales en las maquilas de Honduras


El Gobierno de Honduras suspendió el pasado 16 de marzo todas las garantías constitucionales en el marco de la lucha contra el covid19. Miles de trabajadoras y trabajadores de las maquilas han sido suspendidos por cuatro meses. Se han quedado sin salario y sin la capacidad de protestar.
Las maquilas en Honduras emplean a más de 150.000 personas, la mayoría mujeres, que diariamente trabajan al menos nueve horas por menos de 350 dólares al mes para surtir a grandes compañías de ropa e insumos deportivos, como Nike, Adidas, Under Armour, Puma Champion, Fruit of the Loom y otras. El país, al igual que el mundo, está en cuarentena por la pandemia del coronavirus, y estas empresas han decidido cerrar por cuatro meses dejando a sus empleadas sin salario en ese periodo.
Maquila en Honduras. Foto: United Students Against Sweatshops
La primera empresa en notificar la decisión fue Tegra Global el 24 de marzo. Las empleadas y empleados se dieron cuenta a través de las redes sociales de que dos importantes maquilas cerrarían por 120 días a partir del 1 de abril. En febrero de este año, esta misma empresa firmó un acuerdo millonario con el Grupo Kattan de Honduras con el apoyo del Gobierno hondureño para volver el país el principal abastecedor de Nike en la región; en ese momento prometieron 6.000 nuevos empleos al iniciar 2021. Con la decisión de la suspensión se afectó directamente a 8.000 personas.
Luego de la subsidiaria de Nike, se sumó a la lista del cierre temporal la empresa Empire Electronic de Honduras, que produce arneses y piezas de vehículos para marcas como Ford, Chrysler, General Motors, Toyota, Nissan entre otras. El cierre afectó a 4.500 personas. Según Joel López, de la Federación Independiente de Trabajadores de Honduras (FITH), la suspensión ya ha afectado a 20.000 personas en distintas maquilas, pero va a afectar a decenas de miles más en las próximas dos semanas.
Honduras tiene unas de las tasas de pobreza más altas del planeta. Tres de cada cinco personas no tienen la capacidad de cubrir sus necesidades básicas y la mayoría ganan menos de un dólar al día. El sector privado emplea apenas a 1.300.000 personas, mientras 1.600.000 carece de un ingreso formal y muchos dependen de las remesas enviadas por sus familiares desde España y los Estados Unidos. Hay alrededor de un millón de personas que viven en la miseria o subsisten con una minúscula capacidad de producción agrícola. Una cuarentena para tanta gente que vive de lo que puede ganar al día es una bomba de tiempo.

divendres, 28 de juliol del 2017

Fábricas de sudor y explotación laboral


Los esfuerzos entre organizaciones humanitarias del norte y del sur han conseguido que algunas empresas adopten códigos éticos que mejoren las condiciones de trabajo y frenen los abusos de las multinacionales contra sus trabajadores en los países empobrecidos, cuyas legislaciones no protegen a los asalariados.  La batalla por los derechos laborales se ha trasladado al escenario de la comunicación y la denuncia social, donde las grandes multinacionales son más vulnerables.




La lucha contra la explotación laboral globalizada comenzó en los años ochenta, cuando las ONG y los sindicatos se movilizaron a través de denuncias públicas que afectaban a la imagen corporativa de las empresas y ponían en tela de juicio su legitimidad ética. Las empresas del norte habían trasladado buena parte de sus actividades al sur donde las legislaciones eran permisivas y los salarios muy bajos. Pero nuestra sociedad ha contemplado sus acciones: salarios rastreros, condiciones infrahumanas, agresiones verbales y físicas, y situaciones de confinamiento. Hace años que Nike aceptó, pero parece que no se ha respetado siempre, un código de conducta después de una virulenta campaña desatada por sus desmanes en Indonesia, China, y Tailandia. Estudiantes contra las Fábricas de Sudor (Students against Sweatshops), una asociación universitaria estadounidense, obligó a la multinacional a publicar parte de la ubicación de sus subcontratas. Aún así, la opacidad ha sido una constante.

En 1998 la Organización Internacional del Trabajo (OIT) enumeró las empresas que habían redactado códigos éticos, el 90% pertenecientes a países del norte. Este éxito debe ser matizado y sopesado: sólo el 15% de los códigos mencionan la libertad de asociación y sólo el 25% se comprometen a no recurrir al trabajo forzado. Su aplicación es todavía una asignatura pendiente.

divendres, 30 de setembre del 2016

CÓMO LOS MEDIOS ESPAÑOLES OCULTARON LA RESPONSABILIDAD DE LAS EMPRESAS OCCIDENTALES EN LA MUERTE DE LAS VÍCTIMAS DEL RANA PLAZA EN BANGLADESH

La industria textil, también llamada maquila en Latinoamérica o sweatshop en Asia, es un fenómeno que se da a lo largo y ancho del planeta en países empobrecidos y con una mano de obra altamente feminizada. Son los grandes centros de producción que las empresas multinacionales emplean para fabricar sus productos; principalmente ropa y calzado. Se encuentran en las Zonas Procesadoras de Exportación, enclaves elegidos por las ventajas fiscales, la exención del pago de impuestos, o la falta de controles medioambientales

Acto de sensibilización en Bilbao en el tercer aniversario del Rana Plaza (2015).


El derrumbe del edificio Rana Plaza tuvo lugar el 24 de abril de 2013. Benetton, Inditex, Mango, El Corte Inglés, C&A, Primark, Carrefour y Marks&Spencer, entre otras, cosían sus prendas allí. Fue el único caso, hasta esa fecha, que consiguió colarse en la agenda mediática. No fue el primero en Bangladesh, ni tampoco el primer accidente de una fábrica textil en el mundo, pero sí fue el primero que se cobró una cantidad de víctimas importante, equiparable al derrumbe de las Torres Gemelas. Dejó más de 1.100 muertes, casi 2.500 personas heridas, más de 300 desaparecidas y 234 cadáveres sin identificar. Ahora bien, ¿cómo se informó sobre este hecho en los dos diarios con más impacto y mayor número de personas lectoras de todo el Estado español? ¿La información que se difundió sobre el Rana Plaza en El Mundo y El País fue suficiente para que los y las lectoras pudieran entender lo que estaba ocurriendo verdaderamente? ¿Hubo un discurso predominante?

ENTREVISTA A SILVIA FEDERICI: “LA MUERTE DE MUJERES EN LAS MAQUILAS RECUERDA A LA FASE DEL PERIODO DE ACUMULACIÓN ORIGINARIA”



El análisis feminista de la etapa de la transición del feudalismo al capitalismo y del trabajo reproductivo no asalariado como sostén del sistema capitalista han convertido a Silvia Federici, escritora, activista y profesora de la Universidad de Hofstra de Nueva York, en un referente para comprender la interconexión entre la crisis sistémica del capital y el incremento de las diferentes formas de violencias hacia las mujeres. Su paso por Ecuador para participar en diferentes encuentros con la academia y movimientos feministas durante el pasado mes de mayo, permitió una conversación en la que de manera crítica analiza la actualización directa e indirecta de la caza de brujas y las consecuencias de las políticas extractivistas sobre las vidas y los cuerpos de las mujeres en América Latina.

Silvia Federici durante la entrevista realizada por Mº Cruz Tornay.


La crisis capitalista ha significado cosas muy diferentes para las mujeres, según los lugares del mundo, pero igualmente existen elementos comunes. Las mujeres hoy se enfrentan de una forma muy diferente, pero contundente, con una crisis muy fuerte de la reproducción a todos los niveles como consecuencia del fracaso del estado de bienestar, el fracaso del salario masculino, el de la política del pleno empleo, que ha obligado a muchas mujeres a salir de la casa, tomar un segundo trabajo que se ha añadido al trabajo doméstico no pagado, así que ahora la jornada laboral de las mujeres es una jornada sin fin. Las mujeres hoy deben trabajar fuera y dentro de la casa para recuperar todos los cortes de los servicios sociales que el estado ya no realiza.


diumenge, 6 de març del 2016

MÉXICO: La triple jornada de Miriam, maquiladora, madre soltera y luchadora, que no se raja



Miriam Delgado es madre soltera: tiene dos hijos adolescentes, de 17 y 18 años de edad, respectivamente, que cursan los estudios de bachillerato. Los 105 pesos que obtiene cada día por ocho horas y media de trabajo en una maquila no le alcanzan para costear las necesidades más elementales de su familia.

Con esas monedas, las que se gana participando en el armado manual de hasta 1 mil 800 cartuchos de tinta de la marca Lexmark cada día, la mujer de 37 años de edad apenas si logra comprar un poco de despensa, la mínima para medio comer.

La situación de Miriam, oriunda de Coahuila, es tan sólo una muestra de lo irrisorio que resulta el mandato constitucional a la luz de la realidad. De acuerdo con el Artículo 123 de la Carta Magna mexicana, un salario mínimo debería alcanzar para satisfacer las necesidades normales de un jefe de familia en el orden material, social y cultural, y para la provisión de la educación obligatoria de los hijos. En los hechos, y aun explotando al máximo el ingenio, no es así.

dijous, 2 de juliol del 2015

PARAGUAY: Más empleo precario y beneficios fiscales a maquiladoras



En el país actualmente se encuentran funcionando casi 100 maquiladoras, que tributan el 1% sobre sus exportaciones y representan en conjunto el 0,1% de las recaudaciones, equivalente a 9.783 millones de guaraníes (USD 1.907.017), de acuerdo a los datos de la Secretaría de Estado de Tributación del Ministerio de Hacienda.
Además de los beneficios fiscales, las plantas acceden a mano de obra barata en el marco de la Ley de Primer Empleo, que incluye figuras como la “capacitación laboral”, “la práctica laboral”, “la beca de trabajo”, “el contrato de primer empleo” y “el contrato de aprendizaje”, mediante los cuales los periodos de prueba se extienden y los jóvenes cobran menos del salario mínimo a cambio de adquirir experiencia laboral.