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dimecres, 13 de maig del 2020

Retos de la izquierda latinoamericana


La lucha de clases y su despliegue en la estructura social está presente en el mundo contemporáneo. No se distingue con la nitidez del siglo XIX, pues se manifiesta mediante nuevas formas que esconden el contenido de antaño. Siempre se pueden identificar a los explotadores y a los explotados. Para ser de izquierda hay que estar del lado de los explotados.

El terreno donde se desarrolla la lucha de clases puede ser en un país determinado y también a escala regional o planetaria. En su análisis hay que tener en cuenta los distintos niveles geopolíticos en los cuales se desarrolla y el entramado de su interrelación. La globalización lo determina. La existencia de estados y gobiernos progresistas y socialistas junto a estados capitalistas e imperialistas le imprimen una complejidad adicional.




En este escenario hay que distinguir entre política gubernamental y posición ideológica. A veces no coinciden. La ideología es responsabilidad, principalmente, de los partidos políticos y los movimientos sociales; la aplicación de la política oficial, nacional y exterior de un país en un momento determinado, es del gobierno.

Otro decisivo aspecto a tener en cuenta en la actual lucha de clases es la revolución científica y tecnológica, en especial, en el campo de la informática y las comunicaciones. Su impronta está presente en todos los ámbitos de la economía y la sociedad.

Estas son algunas de las características que establecen los retos a los que se enfrentan las fuerzas políticas de izquierda en América Latina y el Caribe. El despliegue de su actuar revolucionario en la lucha de clases los tiene que tener muy en cuenta.

diumenge, 15 de desembre del 2019

Frente a una UE neoliberal o de la extrema derecha, unidad de la izquierda europea


"El Congreso del PIE tendrá lugar en Benalmádena (Málaga) los días 13, 14 y 15 de diciembre y se celebra en un momento especialmente trascendente en Europa"

"Cómo luchar contra el surgimiento y fortalecimiento de las fuerzas reaccionarias es uno de los ejes centrales de nuestro debate"

"Para construir la Europa de los pueblos creemos firmemente que la unidad de acción entre fuerzas progresistas, verdes y de izquierdas es vital"




El resultado de las elecciones europeas de mayo de este año registró una disminución notable en la bancada del GUE/NLG (Grupo Confederal de la Izquierda Unitaria Europea - Izquierda Verde Nórdica). Necesitamos analizar y resolver el porqué no hemos logrado atraer a suficientes personas con nuestra propuesta en el marco de fuertes políticas de austeridad de la Unión Europea bajo el yugo del neoliberalismo, que sin embargo han  fortalecido al incremento de la fuerza de los partidos nacionalistas y racistas. El alto nivel de abstención observado en muchos países de la Unión Europea es asimismo testimonio del desencanto, la desconfianza y del alejamiento de los pueblos de una cierta manera de practicar la política.

dimarts, 14 de maig del 2019

La izquierda chilena, nuevos y viejos clivajes


Los sistemas de partidos latinoamericanos están en constante cambio, y Chile dejó de ser ajeno a ello. Durante más de 25 años sólo existieron dos alternativas políticas para el electorado, situación que ahora ha cambiado. El surgimiento de nuevos referentes políticos desde la izquierda y el refortalecimiento de aquellos que estuvieron excluidos de la política chilena durante más de dos décadas, han generado en Chile un nuevo escenario que confronta al bloque político que ha dirigido el país en las últimas décadas.




En ese sentido, la aparición del Frente Amplio en Chile alteró el panorama político. De pronto, la elite se vio obligada a compartir parte del poder institucional con un outsider al establishment que encontró un mecanismo para disputar hegemonía y plantear una contienda muchos años muerta en un Chile mercantilizado: el cuestionamiento al modelo neoliberal y la democracia protegida chilena.

Es en ese mismo contexto de disputa hegemónica es donde surgen las propias contradicciones a la interna de esta nueva izquierda chilena luego del ingreso sorpresivo y exitoso a la institucionalidad en las elecciones del 2017: ¿se ingresó para romperla o perpetuarla?

dijous, 18 d’abril del 2019

Panamá: Izquierda y derecha en las elecciones


Falta un mes para que la ciudadanía panameña concurra a las urnas para elegir nuevo presidente de la República y otros 850 cargos de elección popular. El período electoral se abrió oficialmente hace un mes y sólo cuatro de los siete candidatos han presentado programas de gobierno.

Sólo el candidato del Frente amplio por la Democracia (FAD), Saúl Méndez, ha armado un plan para enfrentar la crisis social y económica creada por la política neoliberal de los últimos 30 años. Ana Matilde Gómez, candidata por la libre postulación, tiene un programa que sus partidarios llaman mínimo. A su vez, Laurentino Cortizo, del PRD, presenta un programa que descansa sobre cuatro pilares sin mayores pretensiones. El candidato del partido gobernante, Panameñista, José Blandón, toma distancia de la gestión del actual presidente pero no define su objetivo.

Patronal panameña entrega propuestas políticas a los candidatos presidenciales

En el debate se abrió una brecha entre la llamada izquierda política y su contraparte derecha política. Hay que tener claro qué representan los dos sectores. La izquierda es una posición que lucha por hacer cambios. En cambio, la derecha quiere conservar todos los valores e instituciones existentes

Desde entonces, casi dos cientos cincuenta años, los que luchan por lo cambios son calificados de izquierda. Los que sostienen el orden establecido son de derecha. En la actualidad, los que defienden las políticas neoliberales que empobrecen obreros, campesinos y pueblos indígenas son de derecha. Aquellos que quieren acabar con las políticas neoliberales y regular la economía (ponerla al servicio del bienestar del pueblo) son de izquierda.


dilluns, 14 de gener del 2019

Que la izquierda no olvide la razón


“Actuar con pensamiento crítico ante los sesgos y no ver la divergencia interna de ideas como un enemigo es imprescindible para ser coherente con unas ideas progresistas”.

El ser humano está predispuesto fisiológicamente para aceptar las mentiras que se adaptan a su código de valores, creencias e ideas. Puedes luchar contra ese impulso humano asumiendo que el pensamiento crítico es el único camino para el conocimiento, pero esa pulsión siempre aparecerá en algún momento en el que estés con la guardia baja. Entonces tocará enmendarte y rectificar, disculparte y reconocer que estabas equivocado. Ese ejercicio de manera continuada es agotador, una revisión constante de tus ideas y opiniones –porque nos equivocamos continuamente– no hay ego que lo soporte.




El cerebro humano para aguantar esta continua tensión creó lo que denominamos mecanismos de defensas del ego. Una solución que plantea nuestra fisiología para superar la ansiedad que nos provoca vernos continuamente enfrentados a hechos que contradicen nuestros valores e ideas. Los sesgos de confirmación, la conformidad social o la disonancia cognitiva son algunos de los tipos de mecanismos de defensa que nos ayudan a discrecionar la verdad para adaptarla a nuestras necesidades. 

Todos creemos que nuestra manera de comprender el mundo es la mejor, nuestra ideología, valores y creencias. En la izquierda, que la razón forma parte sistémica de su ideología –o debiera si atendemos al materialismo–, es más difícil asumir las equivocaciones porque no existe el colchón de la fe. Repito que es lo que debería ocurrir. Pero cada vez existen más indicios para ver que los hechos y la realidad no son una variable en la ecuación política de la izquierda.

dissabte, 29 de desembre del 2018

I"Los procesos de emancipación nacional cortocircuitan la privatización de la democracia" Izquierda, soberanía y poder. Entrevista a Jule Goikoetxea


Jule Goikoetxea (San Sebastián, 1981) es filósofa especializada en política. Colaboradora habitual en diversos medios de comunicación, es una de las voces que más ha analizado el ascenso de la extrema derecha en España con la irrupción reciente de Vox. Acaba de publicar Privatizar la democracia (Icaria, 2018). Hablamos con ella de esto y de muchas otras cuestiones.




¿A qué se refiere cuando habla de privatizar la democracia?

Es la forma en que el capitalismo global y financiero está, poco a poco, privatizando para unas élites todos los mecanismos e instituciones que hasta ahora habían servido para el empoderamiento de la población, para producir bienestar público. Nos podemos referir a cosas muy concretas como la privatización de la salud pública. Se puede aplicar también a la educación, a los recursos naturales, a las instituciones públicas, los espacios públicos, etc. Esta es la idea en general.

¿Cómo es que la gente ha accedido a aceptar esta privatización?

Yo no hablaría de aceptación. No creo que la gente legitime lo que está pasando. En general la población se muestra en contra de estas políticas de privatización. Además, cuando se pregunta si la gente está a favor de los servicios públicos, la gente asiente. No hay una aceptación, sino una usurpación

dissabte, 3 de novembre del 2018

Los complejos de la izquierda con las migraciones


No descubro la pólvora si afirmo que las migraciones son una imposición de las dinámicas capitalistas, y aquí quiero insistir en el término imposición. La gente no abandona su tierra y su familia (o sea, su hogar) por capricho. El escotoma que algunos se ponen cuando reflexionan sobre la inmigración es escandaloso. Es evidente que cuando los europeos tratan el fenómeno migratorio, lo hacen motivados por sus propios intereses. Y en eso no hay diferencias entre la derecha y la mayoría de la izquierda. El segundo bloque es más correcto que el primero, pero el motivo subyacente sigue siendo el mismo. Mientras  la derecha considera que la inmigración es un problema identitario, la izquierda piensa que es una solución a una problemática de futuro. Es decir, se coloca en el paradigma de la utilidad


El líder izquierdista francés Jean-Luc Mélenchon, ofrece una rueda de prensa sobre el rechazo de la Comisión Europea al presupuesto italiano para 2019, en el Parlamento Europeo en Estrasburgo, Francia




El incremento del fenómeno migratorio ha sido exponencial desde que en los años 80 el FMI y el Banco Mundial iniciaron sus políticas de ajuste estructural en muchos de los países del mal llamado “Tercer Mundo”, y de eso nadie habla. Tampoco se habla del expolio de sociedades enteras por parte de multinacionales, fuertemente protegidas, por parte de los Estados del norte. Y mucho menos escucharán quejas de la desestructuración social, política, económica y de las nefastas consecuencias que supuso el imperialismo europeo y su consecuente deuda histórica con los países del sur

Solo cuando personas desesperadas aporrean las potentemente blindadas puertas de Europa o de Estados Unidos, el fenómeno se convierte en un inconveniente. Solo cuando esto sucede empezamos a escuchar  genialidades como “efecto llamada” o “aquí no cabemos todos”. Únicamente cuando los privilegiados se enfrentan a sus demonios y a las consecuencias de su infame pasado el miedo se convierte en un mantra y se expande como una mancha de aceite.


dimecres, 17 d’octubre del 2018

Políticas migratorias Una izquierda que milita por el cierre de las fronteras en nombre de las clases populares


La izquierda antimigrantes, en Alemania o en Francia, estima que las personas inmigrantes amenazan nuestro modelo social. Una afirmación desmentida por la realidad.

Son de izquierdas, pero sueñan con cerrar un día las fronteras europeas a las personas migrantes que arriesgan su vida atravesando el Mediterráneo. Se presenten como socialdemócratas o marxistas, las y los militantes alemanes, franceses o daneses abogan con convicción por el "cada cual en su casa": la libre circulación de las personas les parece una peligrosa quimera. El objetivo de esta nueva fiscalía de la inmigración es siempre el mismo: el "buenismo" de la izquierda que celebraría con una ingenuidad desorientadora las virtudes de la apertura de las fronteras.




Esta actitud reservada, e incluso hostil, hacia la tradición de acogida que la izquierda ha encarnado a menudo, inquieta a toda la gente que sigue defendiendo su herencia humanista, incluso internacionalista. El secretario general de la CGT, una central que sin embargo ha adoptado, en el pasado, acentos nacionalistas, ha denunciado así las "falsedades" que oponen "de forma caricaturesca "mano de obra extranjera" y "mano de obra nacional". "El discurso nacionalista que tiene por objetivo oponer a las y los trabajadores franceses y los inmigrados es una vieja receta de extrema derecha", estima Philippe Martinez.

¿Se acercaría a la extrema derecha la "izquierda antiinmigrantes"? 

diumenge, 14 d’octubre del 2018

¿Es posible hoy el debate racional, crítico y constructivo entre las izquierdas?


Un análisis de la controversia desencadenada por el libro «La trampa de la diversidad», de Daniel Bernabé

Este artículo no es un resumen ni un comentario crítico del libro, así que las referencias a su contenido, y al entorno social y político, serán las mínimas necesarias para enmarcar la controversia. Su objetivo es reflexionar sobre la dinámica que esta obra ha desencadenado entre una parte de “las izquierdas”, término con el que designo a las personas y colectivos que, desde diferentes planteamientos y en diferentes ámbitos, trabajamos para cambiar el orden neoliberal imperante y sus brutales consecuencias.




El contenido central del libro, dejando a un lado los tres primeros capítulos, sobre el proceso que ha llevado a la situación actual, se puede sintetizar de muchas maneras; yo lo planteo en 11 puntos:

a) el orden neoliberal impuesto ha sido asumido como algo natural desde una parte de las izquierdas, que con sus políticas ha legitimado una versión “progresista” del mismo;

b) esa asunción se manifiesta en la hegemonía transversal del discurso posmoderno en dos claves: individualismo y relativismo;

dilluns, 16 de juliol del 2018

Foro de Sao Paulo en La Habana La izquierda latinoamericana: en la unión está la fuerza


El XXIV Encuentro del Foro de Sao Paulo, que en esta edición tiene su sede en La Habana, Cuba, asume la insoslayable misión de fortalecer la unidad latinoamericana y caribeña, única forma efectiva de enfrentar los enormes retos planteados por la ofensiva global de una derecha en decadencia y por eso más peligrosa que nunca.

 Más de un centenar de representantes de partidos y organizaciones de la izquierda de la región se han dado cita en el Palacio de las Convenciones capitalino para buscar mecanismos de concertación más adecuados y dinámicos que los actuales, impelidos por una agresiva política ultraconservadora encabezada por Estados Unidos que no da tregua ni permite dejar para mañana las urgentes acciones que la situación continental del momento exige.


XXIII Foro de Sao Paulo: julio 2017


El foro, creado en Sao Paulo en 1990 por el líder histórico de la Revolución cubana, Fidel Castro, y (ahora el expresidente) Luiz Inácio Lula da Silva, sesionará hasta el martes 17 con una amplísima agenda de trabajo en consonancia con las amenazas y agresiones que se ejecutan para impedir una recuperación de los gobiernos progresistas en aquellos países donde han sido duramente golpeados, y derribar a los que han soportado con firmeza los ataques más furibundos de los últimos tiempos.

Lo importante es que la izquierda sigue viva y con deseos de recuperar el terreno perdido, como sucedió en México donde, después de numerosos intentos, las fuerzas más prometedoras encabezadas por Andrés Manuel López Obrador arrasaron en las urnas; y lo mismo puede suceder en Brasil si el pueblo logra derrotar a los golpistas encabezados por Michel Temer y el juez Sergio Moro, sacar a Lula de la injusta, ilegal y cobarde prisión, y permitir su candidatura a la presidencia en las elecciones de octubre.


diumenge, 4 de febrer del 2018

¿Unidad de las izquierdas? Cuándo, por qué, cómo y para qué por Boaventura de Sousa Santos


Introducción

He escrito mucho sobre las izquierdas, sobre su pasado y su futuro.1

Tengo preferencia por las cuestiones de fondo, siempre me sitúo en una perspectiva de medio y largo plazo y evito entrar en las coyunturas del momento. En este texto sigo una perspectiva diferente: me centro en el análisis de la coyuntura de algunos países y es a partir de este que planteo cuestiones de fondo y me muevo a escalas temporales de medio y largo plazo.



Esto significa que mucho de lo que está escrito en este texto no tendrá ninguna actualidad dentro de meses o incluso semanas. Su utilidad puede estar precisamente en eso, en el hecho de proporcionar un análisis retrospectivo de la actualidad política y del modo en el que ella nos confronta cuando no sabemos cómo se va a desarrollar. Asimismo, puede contribuir a ilustrar la humildad con la que los análisis deben realizarse y la distancia crítica con la que uno debe recibirlos. Este texto tal vez puede leerse como un análisis no coyuntural de la coyuntura

diumenge, 9 de juliol del 2017

El cromañón que llevamos dentro


Aunque las religiones y los partidos políticos poseen múltiples dimensiones existenciales, una de ellas es el impulso tribal que está más desnudo en las competencias deportivas, sobre todo en las más populares, es decir, aquellas donde dos tribus, casi siempre representadas por un tótem (la mascota) se enfrentan en una batalla simbólica por el territorio y por la presa (el balón), como lo es el fútbol, tanto en su versión estadounidense como en su versión más civilizada que aquí llaman soccer o fútbol de mujeres y que el resto del mundo llama fútbol.




Este impulso primitivo, que estructura la vida contemporánea, básicamente se podría resumir en dos: (1) la necesidad de pertenecer a un grupo y (2) la complementaria necesidad de atacar al grupo adversario. La dinámica defensa-y-ataque resulta en una cultura de Partidos (partidos en dos) donde hasta la más radical pluralidad de ideas y prácticas terminan, tarde o temprano, reagrupándose en dos grupos antagónicos. Si esos grupos son partidos políticos participando en elecciones, generalmente se repartirán los votos de forma más o menos equilibrada. Si uno de ellos saca un diez o veinte por ciento de ventaja en una elección en un sistema tradicional de democracia liberal, en la próxima, invariablemente, la ventaja se reducirá o se invertirá.

dijous, 22 de juny del 2017

"EL EFECTO VENEZUELA" Y LA IZQUIERDA LATINOAMERICANA VIDEO





En el siguiente video los filósofos Santiago Castro-Gómez y Luciana Cadahia analizan las visiones que sectores de izquierda latinoamericana han asumido sobre la compleja situación sociopolítica que vive la República Bolivariana de Venezuela.

Se refieren, específicamente, a la controversia que generó una misiva de intelectuales en la que se hicieron fuertes glosas al proceso bolivariano sin detenerse, inexplicablemente, al rol injerencista y conspirativo que desde la revolución liderada por el comandante Hugo Chávez, ha jugado y seguirá jugando el gobierno de los Estados Unidos.

diumenge, 7 de maig del 2017

ARGENTINA: Una nueva corriente de izquierda mueve el mapa político



La ofensiva política del nuevo gobierno de Cambiemos ha dado lugar a una marcada efervescencia en el campo popular. Una efervescencia que ha dado pie a importantes realineamientos en el kirchnerismo, en la izquierda y que recorre el vasto activismo social y político argentino. Sin embargo el kirchnerismo y el Frente de Izquieda y de los Trabajadores se mantienen como las dos grandes opciones en el campo electoral.





En las últimas semanas, diversas tendencias relacionadas con la denominada nueva izquierda se han se han pronunciado y reposicionado en lo electoral. Patria Grande planteó incorporarse a un frente ciudadano, en caso de que Cristina Fernández de Kirchner se presente como candidata. El MP La Dignidad / Izquierda Popular a su vez junto a Patria Grande sacó una declaración convocando a construir un frente antineoliberal junto al kirchnerismo. El frente Pueblo en Marcha tiene por su parte un importante debate interno en relación con las elecciones, al igual que en las articulaciones más eminentemente sociales.

dijous, 20 d’abril del 2017

Es de nuevo hora de la izquierda latinoamericana por Emir Sader



La izquierda latinoamericana ha protagonizado un período histórico fundamental en este siglo. Ha logrado avanzar contra la corriente de las tendencias globales y con ello ha logrado disminuir la exclusión social, cuando ese fenómeno solo aumenta en otras partes del mundo y en otros países del mismo continente que no han reaccionado en contra del modelo neoliberal.

Después de esos avances, errores de la misma izquierda, más el cambio de la coyuntura internacional, han posibilitado que la derecha se aprovechara para retomar la iniciativa, cambiar los términos de los enfrentamientos y frenar los avances. Se pasó a un tiempo en que la derecha ha comandado los procesos políticos en los países antineoliberales, logrando varios triunfos.



Pero para que la izquierda pueda retomar la iniciativa y volver a protagonizar una nueva ola antineoliberal, es indispensable que el pensamiento crítico latinoamericano vuelva a desempeñar un rol de articulación entre la reflexión teórica y la práctica política, contribuyendo de nuevo, de forma decisiva,  a abrir un nuevo período político en el continente, que será la  continuidad de lo que fue hasta ahora, pero que tiene que descifrar las nuevas condiciones políticas externas e internas, así como corregir los errores cometidos hasta aquí. De esa forma, la izquierda latinoamericana volverá a retomar la iniciativa y a impulsar una segunda ola de gobiernos posneoliberales en América Latina.

divendres, 24 de març del 2017

Una izquierda de la esfera pública por EMIR SADER


La izquierda del siglo XX fue una izquierda del Estado, que se valió del Estado para organizar proyectos de nación, para hacer que el Estado empujara el desarrollo económico, garantizara derechos sociales. Tuvo un rol fundamental, sobre todo si pensamos que antes había un Estado estrictamente de las elites dominantes, de las oligarquías primario exportadoras, que hacían del Estado un instrumento estricto de sus intereses.

Cuando se agotó el ciclo largo expansivo del capitalismo internacional y, con él, el modelo desarrollista, dos perspectivas se presentaban en el horizonte. Ronald Reagan enarboló una, la vencedora: el Estado habría dejado de ser solución, para ser problema. Y la forma de enfrentar ese problema era reducirlo a sus proporciones mínimas, al Estado mínimo, promoviendo al mercado a un rol de centralidad. El viejo adagio del liberalismo recobraba nueva fuerza: el mercado es el mejor redistribuidor de recursos.




Para llegar a tener una izquierda de la esfera pública es indispensable, antes que todo, además de una crítica radical de todos los efectos negativos de la centralidad del mercado, desarrollar una profunda conciencia pública, radicalmente democrática, un espíritu de la centralidad de los bienes públicos, de las empresas públicas, de los servicios públicos, del Estado como un instrumento en las manos de toda la sociedad, antes que todo de los trabajadores y del pueblo. El Estado no es así ni la solución por sí solo, ni el problema. Es un espacio de disputa entre la esfera mercantil y la esfera pública. Cabe a la izquierda del siglo XXI ser una izquierda de la esfera pública, – que es la forma actual de ser anticapitalista- para la construcción de sociedades profundamente democráticas y de un mundo apropiado por sus pueblos a partir de esos Estados nacionales democratizados y centrados en la esfera pública.

dissabte, 4 de febrer del 2017

Transición en España: el papel de la izquierda radical



El despertar de toda una serie de movimientos sociales y organizaciones de carácter radical supuso la aparición de nuevos actores políticos que resultaron fundamentales para hacer fracasar las tentativas continuistas esbozadas por parte del poder político franquista. Estos grupos, sin embargo, no consiguieron extender sus movilizaciones hasta el punto de provocar la caída del régimen, por lo que tuvieron que hacer frente a una solución negociada con una parte de la élite dictatorial, que defendida también por algunos opositores, terminó por imponerse con el tiempo.




En 2017 sigue pendiente el reconocimiento de la labor desarrollada por miles de hombres y mujeres, en su mayoría anónimos, para acabar con la dictadura, así como por el intento de llevar a cabo toda una serie de procesos de transformación radical, dirigidos a obtener una mejora cualitativa de la vida social y personal, con un caudal de ilusión desconocido hasta esos momentos.

Se trata de una reivindicación necesaria, como también es necesaria la denuncia de la función legitimadora que ha desempeñado buena parte de la historiografía de la transición con respecto al apuntalamiento del sistema político generado entonces. Tal y como han planteado distintos trabajos, la izquierda radical y los movimientos sociales, situados en el centro de las movilizaciones y acontecimientos que se narran, han ocupado un lugar marginal, cuando no han sido directamente invisibilizados en la mayoría de los relatos sobre la transición.

dissabte, 24 de desembre del 2016

America Latina: Las autocríticas de la izquierda latinoamericana por Emir Sader


Tiempos de crisis, tiempos de balances, de autocriticas, de búsqueda de nuevos horizontes. Después de tantos años de éxito del modelo de desarrollo económico con distribución de renta, cuando surgen problemas, graves algunos, con sustitución de gobiernos en Argentina y Brasil, se oye el coro de: ¡balance autocrítico!




A veces da la impresión que el modelo no fue un éxito durante más de una década, antes de entrar en crisis. ¡Que Argentina no fue rescatada de la peor crisis de su historia! Que Brasil no dejó, por primera vez en su historia, el Mapa del Hambre. Como si se tratara de hacer un balance de un gran error, de un malentendido, de un fracaso. Se unen la derecha y sectores de la ultra izquierda, para intentar pasar la versión de que nada fundamental ha pasado en esos países en este siglo. De que todo fue una ilusión pasajera, de que la vida de millones de personas no ha mejorado mucho durante más de una década.

Pero la realidad quiso otra cosa. Las previsiones macabras no se han cumplido, el pueblo ha reconocido las medidas de esos gobiernos, les ha elegido y reelegido, consagrándolos como los más grandes líderes populares de la izquierda en este siglo

dilluns, 12 de desembre del 2016

Frei Betto: Los errores de la izquierda son no organizar ni politizar al pueblo


Carlos Alberto Libânio Christo, más conocido como Frei Betto, teólogo, filósofo y antropólogo, es uno de las grandes y escasas personalidades con mucha influencia en Latinoamérica. Sus más de cincuenta libros, el compromiso con los movimientos libertarios de Latinoamérica, su amistad con el líder de Cuba Fidel Castro y otras grandes personalidades como el recién canonizado Monseñor Óscar Arnulfo Romero de El Salvador, le convierten en un referente de la historia contemporánea latinoamericana.




En esta oportunidad, tras ser galardonado por la Universidad Nacional de Costa Rica, en el marco del VII Encuentro de la Red Internacional de Escritores por la Tierra, por su trayectoria intelectual y humanística, Frei Betto, nos ofrece sus puntos de vista sobre la reciente actividad política de Latinoamérica que está estremeciendo a gobiernos democrático-populares de izquierda.

divendres, 18 de novembre del 2016

Convertir indignación social en militancia política


Durante la última parte del siglo pasado, en Latinoamérica se canceló ‑‑al menos para la siguiente etapa‑‑ la opción de alcanzar cambios revolucionarios por medio de la lucha armada. No obstante, el rechazo social a las consecuencias de las políticas neoliberales generó una nueva oleada de movimientos y gobiernos “progresistas” que, en los pasados 15 años, ganó elecciones y abrió otra variable1. Esto inició una doble serie de acontecimientos: por un lado, millones de pobres ganaron ciudadanía, medios de vida decentes y acceso a educación, salud y vivienda. Por el otro, tras el desconcierto inicial, la derecha económica ‑‑transnacional y local‑‑ y sus operadores políticos e ideológicos, renovó sus anteriores métodos e instrumentos y emprendió una contraofensiva regional en los planos político, mediático, cultural y económico.




El progresismo y las izquierdas solo son lo que dicen ser en tanto realizan y renuevan capacidad para formar nuevos contingentes sociales y ayudarlos a darse mejores modos de organización y participación. En tanto amplían capacidad para interactuar ‑‑aprender, aportar, cooperar‑‑ con los sectores afines en unas u otras reivindicaciones comunes. En tanto demuestran capacidad para contribuir a articular y ampliar movimientos y frentes nacionales ‑‑junto a otras clases y fracciones de clases‑‑ conducentes a conformar el bloque social de las fuerzas que comparten la voluntad y el proyecto de construir un nuevo país. Proyecto y bloque que derrote la ofensiva de derecha en el campo de las ideas y en el de la práctica política, al coordinar la parte más progresiva de la nación, entendida como ámbito de la unidad y lucha de clases en la producción del siguiente acontecer histórico.

En la medida en que expresa a ese bloque social y sea capaz de aportarle contingentes e iniciativas adicionales, el progresismo existe. Y en cuanto deja de hacerlo, debe ser estremecido y renovado. Porque la lucha continúa.