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dimarts, 21 d’abril del 2020

La centralidad del espacio digital y la necesidad de su democratización


En una suerte de ciclotrón fenomenológico, la irrupción del Covid-19 ha expuesto y acelerado un sinnúmero de cuestiones estructurales, muchas de ellas opacadas por el virus de deformación mediático (ViDeM[1]), propio de las corporaciones de difusión defensoras del capital.
Emisoras estas que compiten en espectacularidad y morbo a través de titulares exaltados y un ránking competitivo —¡cuándo no!— de cifras ominosas sobre infectados y muertos, en un intento de ocultar la tragedia base del momento histórico: un sistema en decadencia.



Entre los asuntos más importantes que han quedado de manifiesto con esta pandemia están:

– el rol insustituible de los sistemas de sanidad pública y la función coordinadora del Estado como salvaguarda de equidad, como así también la apropiación indebida e ilegítima por parte de corporaciones privadas de derechos humanos esenciales como los servicios sanitarios, el alimento, la educación, la comunicación, el agua, entre muchos otros;
– la interdependencia de los seres humanos;
– la importancia de lo público frente a lo privado y de lo común antes que lo particular;
– la impudicia de la acumulación feroz de recursos frente a las carencias de gran parte de la humanidad para cubrir necesidades elementales;
– el total fracaso del neoliberalismo y la ineficacia de los centros de poder económico de occidente para atender una emergencia epidemiológica;
– la imperiosa necesidad de acabar con el desatino moral del despilfarro armamentista, las guerras y con toda forma de violencia, lacras de la prehistoria humana que todavía algunos señalan como imposibles de erradicar;
– la urgencia de una renta básica universal y de equivalencia planetaria, capaz de reparar mínimamente agravios perpetrados durante siglos;
...

dissabte, 4 d’abril del 2020

António Guterres pide un alto el fuego global para luchar contra la pandemia


Avaaz, la organización internacional de peticiones humanitarias online, ha difundido este 2 de abril de 2020 el llamamiento efectuado por el secretario general de la ONU, António Guterres[1], pidiendo un alto el fuego en todos los conflictos mundiales para que la humanidad entera se dedique a luchar contra la pandemia del COVID-19.



Acabemos con la plaga de la guerra y luchemos contra la enfermedad que está asolando nuestro mundo.

Esta es la razón por la que hoy apelo a un alto el fuego inmediato en todo el mundo.

Ha llegado el momento de dejar atrás los conflictos armados para concentrar los esfuerzos en el verdadero combate de nuestras vidas.

A vosotros, que estáis en guerra, os digo:

Renunciad a las hostilidades

Dejad a un lado la desconfianza y la animosidad.

Dejad las armas, acallad los cañones, poned fin a los bombardeos aéreos.


Por su parte, 53 países entre los que se encuentra España, miembros del Grupo de amigos de las mujeres, la paz y la seguridad, y del Grupo de amigos de los niños y de la protección de los civiles, han firmado en Nueva York una declaración apoyando el llamamiento al alto el fuego en todo el mundo efectuado por el Secretario General de la ONU, «a la luz de la pandemia mundial del Covid-19».

dijous, 15 de març del 2018

Mercaderes de la muerte, ganadores del aumento de conflictos


Los cinco mayores proveedores de armas coinciden con cuatro miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU que, irónicamente, abogan por una coexistencia pacífica y defienden los principios del desarme.

“No tienen escrúpulos en, simultáneamente, vender armas mortales en zonas de combate”, ridiculizó un diplomático de la ONU (Organización de las Naciones Unidas) que pidió reserva de su identidad.

A China, Estados Unidos, Francia y Rusia se les suma Alemania, que desde hace tiempo trata de conseguir un asiento permanente en el máximo órgano de seguridad de la ONU, según un informe publicado el 12 de este mes por el Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo 




Cuando hay guerras, no gana ninguna de las partes enfrentadas, sino los comerciantes de armas, llamados mercaderes de la muerte por los pacifistas.

Los conflictos aumentan y con ellos, el hambre de armas convencionales como lo prueban los seis años de guerra civil en Siria, donde las múltiples facciones enfrentadas reciben armas de Estados Unidos, Rusia o Irán.

Pero también está el conflicto en Yemen, que ya lleva tres años, donde Arabia Saudita emplea armas estadounidenses de forma indiscriminada, en gran medida contra la población civil...

dilluns, 25 de desembre del 2017

¿Noche de paz? En el mundo hay más de 40 conflictos armados activos


Las religiones predican paz, pero la Tierra está en guerra permanente. Muchas de ellas, por choques de creencias y defensas fundamentalistas de dogmas de fe. En los conflictos armados, más o menos activos o larvados, aunque todos sin declaración oficial de cese de hostilidades o procesos de desarme sellados, hay 67 países involucrados y 775 movimientos insurgentes.

Otro año que vivimos peligrosamente... con más de una cuarentena de conflictos armados a lo largo y ancho del planeta. Algunos de larga duración, como el del Sáhara Occidental, con entre 14.000 y 21.000 muertos, que inició las hostilidades en 1970. O el colombiano, que aún mantiene en vilo a las fuerzas de seguridad con las FARC, el ELN, los paramilitares y los capos de la droga y sus poderosos cárteles, y que se inició allá por 1964 y ha acabado con la vida de más de 220.000 personas desde entonces. Pero también el de la República del Congo y que, a día de hoy, tiene al Ejército en una ofensiva en la región sureña de Katanga para combatir al movimiento rebelde e independentista Mai-Mai y que sólo desde 1997, año a partir del cual la contabilización de las víctimas se elabora con rigor objetivo, ha dejado más de 2.700 víctimas mortales.


Las más longevas de las confrontaciones bélicas no respetan continentes. Ni sistemas políticos. También han estado activas largas décadas, pese a los esfuerzos diplomáticos internacionales por conseguir algún tipo de armisticio. Cuatro de los más representativos siguen con la llama del enfrentamiento encendida. El conflicto palestino-israelí colisiona, desde 1948 -es decir, desde el instante mismo de la proclamación del Estado hebreo- la defensa del territorio, principio en el que asienta la doctrina de Tel Aviv, con la búsqueda del reconocimiento mundial a la creación de un Estado palestino en la Franja de Gaza, Cisjordania y Jerusalén Oriental. Más de 120.000 personas han perdido la vida desde entonces.

dissabte, 17 de juny del 2017

Italia rescató más de mil personas en el Mediterráneo en un sólo día



Así lo informó la Guardia Costera, que afirmó que las personas iban en lanchas y embarcaciones sumamente precarias. En lo que va del año, ya han muerto casi 2000 personas que intentaban cruzar el mar hacia Europa.




Semana a semana, se informa que cientos y hasta miles de personas son rescatadas del Mar Mediterráneo a punto de perder su vida. Embarcados en lanchas de extrema precariedad y peligrosidad, víctimas de las mafias que trasladan personas por sumas de miles de euros, inmigrantes y refugiados de guerra se lanzan a la travesía hacia Europa. Una de las salidas es la costa de Libia, y desde ahí, el camino de dirige a las costas italianas, como puerta de entrada al viejo continente. En un año, se calcula que sólo en esa costa, los traficantes pueden ganar hasta 4 mil millones de euros.

Hasta el 11 de junio un total de 73.189 inmigrantes y refugiados han llegado a Europa a través del Mediterráneo, mientras que 1.808 han muerto en el intento.

De estas cifras, 61.903 personas llegaron a Italia, mientras que en el mismo periodo del año anterior lo habían hecho 52.775 personas. Hasta ahora, durante este año, han llegado a Italia un 25% más de inmigrantes que el año pasado. Hace dos semanas fue el récord de rescate: en 10 horas, fueron rescatadas 2300 personas, que habían partido desde Libia.

dilluns, 1 de maig del 2017

Colaboración Internacional Para Acabar Con La Violencia


En tanto una gran parte del mundo está inmerso en algún tipo de violencia (ya sea en las casas o en la calle, explotación, destrucción ecológica o guerra), una red internacional de individuos y organizaciones está comprometida a terminar con todas sus manifestaciones.

Cuenta con participantes de más de 100 países y apoyo de organizaciones en 35 países, y cada uno de estos participantes y organizaciones lucha por terminar con algunos tipos de manifestaciones de la violencia en el lugar en que viven, o, en el caso de las organizaciones y redes, en una zona de envergadura considerable a nivel nacional o incluso internacional.

Sin embargo, como puedes imaginar, aún hay mucho que hacer, así que la red Charter sigue expandiéndose a medida que más personas y organizaciones se motivan a unirse a esta lucha colectiva.




Aquí hay una descripción de lo que están haciendo algunos de los participantes de “The People’s Charter to Create a Nonviolent World”. Si quieres apoyarlos eres muy bienvenido.

Originario de Irán, la profesora Manijeh Navidnia nació en Teherán, en donde fue a la escuela y a la Universidad. Se casó en 1982 y tuvo a su primer hijo en 1985. Al principio le interesaba investigar en el ámbito de las ciencias sociales y la sociología, pero luego de colaborar con la Universidad Islámica Azad se interesó en los estudios estratégicos y desde ese entonces la mayoría de su trabajo investigativo y sus publicaciones han tratado sobre seguridad. Su primer libro, publicado el 2009, está enfocado específicamente en “seguridad social”. Concibe sus compromisos políticos como un medio para aportar a la cooperación internacional entre culturas.


dimecres, 15 de març del 2017

La humanidad amenazada por guerras altamente destructivas por Leonardo Boff


Nosotros en Brasil conocemos una gran violencia social, con un número de asesinatos de los más altos del mundo. No gozamos de paz pues hay mucha rabia, odio, discriminación y perversa desigualdad social.

Sin  embargo estamos al margen de los grandes conflictos bélicos que se están llevando a cabo en 40 sitios del mundo, algunos verdaderamente amenazadores para el futuro de la especie humana. Estamos en plena nueva guerra fría entre USA, China y Rusia. Se ha reiniciado una nueva carrera armamentística, sea en Rusia, sea en Estados Unidos con Trump, para producir armas nucleares todavía más potentes, como si las ya existentes no pudiesen destruir toda la vida del planeta.




Lo más grave es que la potencia hegemónica, Estados Unidos, se ha transformado en un estado terrorista, haciendo una guerra despiadada a todo tipo de terrorismo, exteriormente invadiendo países de Oriente Medio e interiormente cazando inmigrantes ilegales y deteniendo a sospechosos sin respetar los derechos fundamentales, como consecuencia de la “Acta patriótica” impuesto por Bush Jr que suspendió el habeas corpus, acto no abolido por Obama, como había prometido.

Francisco, el obispo de Roma, al volver de Polonia dijo en el avión el 12 de julio de 2016: «hay guerra de intereses, hay guerra por dinero, hay guerra por recursos naturales, hay guerra por el dominio de los pueblos: esta es la guerra. Alguien podría pensar: está hablando de guerra de religiones. No. Todas las religiones quieren la paz. Las guerras las quieren otros. Capito?» Es una crítica directa al actual orden mundial, de acumulación ilimitada que implica una guerra contra la Tierra y la explotación de los pueblos más débiles

diumenge, 12 de febrer del 2017

Terrible vacío instaló una crisis mundial



“El mundo está en crisis, y lo que no es menos importante, debido a que las élites gobernantes se distanciaron de las necesidades y de las aspiraciones de la gente. El sentimiento de haber quedado atrás hizo que se revelaran contra la gobernanza estratificada de sus países”, alertan especialistas.

“Asimismo, las quejas sobre la injusticia de la globalización fueron acalladas o ignoradas cuando esta golpeó a los más pobres del Sur Global, pero ahora que también lo sienten en el Norte, el tema se priorizó en la agenda de los medios de comunicación”, señala el estudio del Centro de Ginebra para el Avance de los Derechos Humanos y el Diálogo Global.




En ese contexto, se exacerbaron los movimientos populistas que restringen el concepto de ciudadanía a definiciones acotadas a una identidad relacionada con religiones o grupos étnicos dominantes, observa.

Por otro lado, las invasiones militares en Medio Oriente, con las consiguientes exclusiones y víctimas generaron resentimientos y destruyeron mecanismos sociales para la resolución de conflictos, añade el Centro de Ginebra.

“Esos acontecimientos crearon un vacío, ocupado por organizaciones terroristas que buscan la legitimidad en una interpretación distorsionada del Islam”, analiza.