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dilluns, 20 de juliol del 2020

Botiquines interculturales, alternativas autónomas frente a la pandemia


Desde la zonas quechua y aymara de Puno, varios jóvenes y padres de familia han impulsado una propuesta para recuperar las “jampi wayaqas” (atado de medicinas locales) y así revalorar las sabidurías en torno a las plantas medicinales locales e implementar botiquines interculturales ante emergencia sanitaria por coronavirus.




Las “jampi wayaqa”

Las comunidades y los jóvenes han encontrado el nombre adecuado a la propuesta como la recuperación de las “jampi wayaqa” (atado de las medicinas locales, en quechua). Son múltiples las acciones iniciales en la conformación de la jampi wayaqas. Por ejemplo, en la zona quechua, los jóvenes de Tuni Requena, fueron a la parte alta del distrito de Pucará para colectar las plantas medicinales y repartir a las familias. En la escuela de Mallitipata de Ayaviri una madre de familia se compromete a colectar las plantas medicinales y compartir con la comunidad y los niños, en la misma escuela los padres de familia han decidido enseñar a sus hijos todo el concepto y uso de las plantas medicinales.

La pandemia de la desinformación y la manipulación


El problema no es que todos puedan opinar. Ese es un derecho inalienable. Lo que no es un derecho es la impunidad para mentir, a descargar un torrente interminable de fake news, mentiras, falsedades. Y menos que en nombre de la libertad de prensa ejerzan un escandaloso libertinaje para desinformar irresponsablemente, montados en campañas de terrorismo mediático. No, no existe tal “libertad” para contagiar la muerte.

Los “periodistas” de los medios hegemónicos vociferan contra quienes no comulgan con sus intereses (y, sobre todo los de sus patrones); insisten en silenciar a veces y otras en difamar a sus contradictores, ocultar toda información que pueda exponer a la luz pública los negociados (e inclusive los delitos) de sus patrones. Y repiten las mismas dosis de veneno los mismo, ampliado.




Curas milagrosas, teorías conspirativas, catástrofes inminentes, varalizadas por las redes sociales y difundidas como ciertas por los medios, las fake-nes (es decir, las mentiras) circulan y se reproducen al mismo paso que el covid-19. Se explota la incertidumbre, los miedos, pero también se expone la manipulación de intereses políticos. Ha resurgido un floreciente mercado de la información falsa.

Los diversos temas relativos a la pandemia son tratados en la mayoría de los medios como una cuestión binaria, por el sí o por el no. Los medios hegemónicos –y, lamentablemente también algunos alternativos- se dedican a banalizar todo.

dissabte, 18 de juliol del 2020

En México, ola epidémica se mantendrá hasta 2021: PNUD


Ciudad de México | Desinformémonos. Las tasas de contagio de coronavirus y las medidas del gobierno mexicano para la reapertura económica “podrían sugerir que la ola epidémica se mantendrá durante 2020 y 2021”, señaló el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en el informe “Desarrollo humano y Covid-19 en México: Desafíos para una recuperación sostenible”.

De acuerdo con el estudio, las proyecciones internacionales estiman que México superará las 90 mil muertes a principios de octubre de este año y que el número de contagios podría ser mucho mayor al de las cifras oficiales, pues México está por debajo del promedio de América Latina en la aplicación de pruebas diagnósticas entre la población.




“El último promedio reportado para México es de 65 pruebas por millón de habitantes, aún muy por debajo del promedio de 305 reportado para los países de América Latina y el Caribe, y de las 769 pruebas en promedio realizadas en un conjunto de 89 países. La posición de México nos indica que el número de casos confirmados es alto en relación con el alcance de las pruebas”, se lee en el documento.

PNUD agregó que existe la hipótesis de un “subreporte de casos positivos más importante que en otras naciones, lo que puede dar información equivocada para la evaluación de riesgos entre la población, generando una falsa impresión de seguridad y en consecuencia disminuyendo la aversión de los habitantes a relajar las medidas de protección y/o de distanciamiento social”

dimecres, 15 de juliol del 2020

"Lo peor puede estar por venir": los expertos avisan que a nivel global la pandemia del coronavirus no ha hecho más que empezar


"Lo peor está por venir". Con esta frase, la misma que lleva repitiendo la OMS durante semanas; The Lancet, una de las revistas médicas más prestigiosas del mundo, hacía esta semana un repaso general a la situación de la pandemia en el mundo. Pese a los sustos de los últimos días, no sólo España sino el conjunto de Europa Occidental ya está desconfinada casi en su totalidad. Pero, si miramos el contador global, llevamos con más de 160.000 nuevos contagios diarios desde el 25 de junio.




Y es que solo con los datos de EEUU, Brasil e India a la cabeza la pandemia ya parece desbocada ("más de 100.ooo casos nuevos cada uno entre el 26 de junio y el 3 de julio"). Pero a eso hay que sumar Rusia, Asia Central, Oriente Medio y, seguramente, el África subsahariana. No obstante, eso no es lo peor.

Lo peor es que todos los estudios de seroprevalencia que están publicándose dejan una cosa clara: por lo que sabemos, ni siquiera en las áreas más afectadas, la población con anticuerpos no supera el 15%. Es decir, incluso en el mejor de los casos, la mayor parte de la población sigue siendo tan susceptible al SARS-CoV-2 como el primer día.

diumenge, 5 de juliol del 2020

Auto convocan Asamblea Mundial por la Amazonía


Servindi, 3 de julio, 2020.- Una amplia red de organizaciones de pueblos indígenas, movimientos, colectivos, redes y activista«s defensores de los bosques y la naturaleza lanzan una auto convocatoria para la Primera Asamblea Mundial por la Amazonía que tendrá lugar de manera virtual el 18 y 19 de julio.

El objetivo es articular una alianza al servicio de las plataformas y campañas existentes para potenciar sus acciones e impactos en la defensa de los derechos humanos, los derechos de los pueblos indígenas y los derechos de la naturaleza.

«La destrucción de la Amazonía nos acerca más al precipicio y a la hecatombe climática. Sin Amazonía viva, no habrá futuro para la humanidad» indica el documento de lanzamiento.




Autoconvocatoria a la Primera Asamblea Mundial  por la Amazonía 

Contra el etnocidio, el ecocidio y el extractivismo en la Amazonía
que se agrava con la pandemia del COVID19


La Amazonía se está inundando de muerte en sus comunidades, aldeas, pueblos y ciudades. El COVID19 se ensaña con los llamados “pueblos de la selva” que sufren siglos de indiferencia, descuido, explotación, extractivismo, racismo y etnocidio. Esta región que es esencial para la estabilidad del ecosistema de la Tierra vive un ecocidio y terricidio acelerado.

Causantes del deterioro Amazónico son las corporaciones agroindustriales, los monocultivos, la siembra de semillas transgénicas, los agro-combustibles, la minería legal e ilegal, la extracción y derrame de hidrocarburos, la biopiratería, los megaproyectos hidroeléctricos y de hidrovías, las líneas de transmisión y carreteras mal planificadas, los organismos financieros internacionales y sus préstamos e inversiones, el narcotráfico y el crimen organizado.

dissabte, 20 de juny del 2020

La institucionalidad gobernante es el principal agente de propagación de la pandemia en Chile


En Chile el ministro de educación no es profesor, el ministro de salud fue expulsado del colegio médico. La ministra del trabajo es directora de una AFP (Hábitat) y el presidente fue declarado reo por desfalco de un banco. Me pregunto ¿qué podría salir mal en un país en pandemia? (Viral en redes sociales)

Uno de los principales argumentos que exponen la institucionalidad gobernante y los medios de comunicación masiva en Chile, es que el fracaso estrepitoso de las estrategias de contención del Covid-19, se debe a que la población chilena no estaría acatando las medidas de confinamiento establecidas por la autoridad.

Desde estas instancias argumentan la “irresponsabilidad, terquedad, obstinación y lo poco empática y solidaria” que sería la población, pero no reparan en que para confinarse se deben tener los medios para subsistir. Asunto que resulta, al menos, poco probable, en un país donde, según datos objetivos de la Fundación Sol, el 38,9% de los asalariados no tiene contrato de trabajo, en su mayoría no cuentan con formación especializada y realizan trabajos informales.



Más del 50% de los asalariados en Chile gana menos de 500 dólares americanos al mes, lo que obliga a más del 30% de los adultos mayores a tener que prolongar su vida laboral en empleos precarios e indignos. Pero quizás el dato más notable, es que en un país que reporta una población cercana a los 18 millones, 11,5 millones de sus habitantes están endeudados.

Ante el peso de estos argumentos, difícilmente, un gran porcentaje de la población chilena podría quedarse en casa, sin correr el riesgo de morir de hambre. A lo anterior, se debe sumar un antecedente de orden subjetivo, pero que es igual de potente para entender por qué la población no acata las disposiciones de las autoridades. Y este viene dado porque en Chile no hay autoridad legitimada. Al menos, no en la clase gobernante.

Tras lo expuesto, cabe una reflexión final. En este momento, en la realidad chilena, la clase política, las autoridades y la institucionalidad gobernante en general, representan el principal agente de propagación de la pandemia del Covid-19. Esto, pues son ellos quienes no son garantía de confiabilidad para la gran mayoría de la población.

dimecres, 10 de juny del 2020

Psicovid-19: Los que sobran, ecofascismo, necropolítica… y el miedo


El virus es el denominador común que nos atraviesa a todos y todas en este momento y que claramente es un parteaguas en nuestra forma de vida y de relacionarnos. En no mucho tiempo se tendrá que meditar y analizar sobre las razones por las que el Covid-19 impactó tanto en la dinámica mundial. Una pandemia de miedo.

La ola expansiva resultó ser peor que la bomba. ¿Qué factores hicieron saltar los resortes de la paranoia cuando las muertes de otras enfermedades son cuantitativamente muy superiores al coronavirus? ¿Los medios de comunicación infundiendo temor? ¿Quién se sirve del miedo?

La disyuntiva que plantea el abordaje sobre esta pandemia es la vida por encima del capital y viceversa. O su otro par, la economía sobre la salud y viceversa. Una tercera opción pero muy similar la planteó una senadora uruguaya, de la coalición de derechas gobernante: la propiedad por encima de la vida, y agregó que “decir lo contrario sería una ofensa.” para su fuerza política




¿La pandemia fue tapadera o excusa para la crisis?

Las interrogantes se repiten: ¿La crisis se aceleró debido a la pandemia? o ¿la pandemia sirvió de tapadera para la crisis o de excusa para la misma? De tener que aventurar una respuesta, creo que es parte del mismo plan. Una crisis mundial estaba en ciernes. Había que hacer un shock y esta vez se precisaba contraer la economía, aplacar las protestas sociales y amenazar la salud de la gente sin distinción de clase.

El tablero mundial se está reconfigurando. Los dueños del capital se están reconfigurando, es un barajar y dar de nuevo, pero siempre dentro del mismo juego. Esta crisis es una puja dentro del sistema capitalista. 

diumenge, 7 de juny del 2020

URUGUAY Pocos fallecidos y sin cuarentena obligatoria en el epicentro de la pandemia: el milagro uruguayo contra la covid-19


Uruguay mantiene una baja prevalencia sin cuarentena obligatoria en medio de una región que es el nuevo epicentro de la pandemia. Con un amplio consenso político y social, camina hacia la nueva normalidad con algunos peligros al acecho: una porosa frontera con Brasil, hacinamiento en las cárceles y escasos recursos en muchas de sus residencias de mayores.


La principal avenida montevideana es peatonal cada sábado para reactivar el comercio


América Latina supera ya a Europa y Estados Unidos en número de casos diarios de coronavirus. La OMS ha declarado la región como nuevo epicentro de la pandemia. Mientras sus vecinos escalan hacia el pico de la epidemia, Uruguay transita hacia la nueva normalidad con una curva de contagios aplanada, una letalidad baja (23 fallecidos) y una disminución de casos (casi 900 en total, de los que solo 100 están cursando la enfermedad).

Detectó sus primeros cuatros positivos el 13 de marzo y el mismo día declaró la emergencia sanitaria. Para contener el virus, que entró en avión y se diseminó en una boda con invitados de clase alta, se aplicó el martillo. Hasta el paciente número 200, el foco se localizaba en uno de los barrios más ricos de Montevideo.


divendres, 5 de juny del 2020

Colombia. Como en la conquista, la peste mata más al oprimido


Ahora los contagios de Covid-19 aumentan diariamente cerca de 2.000 por día y las Unidades de Cuidado Intensivo (UCI) están saturándose; sin embargo, el Gobierno prioriza los negocios sobre la vida y se lanza a una supuesta reactivación económica.

El Covid-19 avanza inexorable en América Latina, donde se registran más de 640.000 casos y 35.000 muertos; Michael Ryan, Director del Programa de Emergencias Sanitarias de la Organización Mundial de la Salud (OMS), afirmó que “en América Latina hay un considerable aumento, lo que convierte a esta región en ‘nuevo epicentro’ de la pandemia del Covid-19” [1].




Flexibilizar la cuarentena agrava la pandemia

En Colombia el Covid-19 ha llegado a los 29.383 casos y 939 muertos, está presente en 29 de los 32 departamentos del país, las zonas más afectadas son Bogotá con 9.969 casos, Atlántico con 3.929, Valle del Cauca con 3.471, Bolívar con 3.192, Amazonas con 1.847 y Nariño con 1.102 [2].

Desde que el Gobierno decretó la flexibilización de la cuarentena las cifras de contagio se han disparado vertiginosamente, cada 15 días se duplican los casos de contagios y los fallecidos se incrementaron en un 60 por ciento [3].

A los indígenas los mata el Covid-19 y el hambre




dimecres, 3 de juny del 2020

Antropoceno, pandemia y retorno de la naturaleza


Resulta irónico, y a la vez muy revelador de nuestra época, que el año en que el Grupo de Trabajo sobre el Antropoceno iba a presentar a la Comisión Internacional de Estratigrafía una propuesta para admitirlo oficialmente como una nueva era geológica, en apenas tres meses un virus haya puesto en jaque toda nuestra dinámica civilizatoria. Lo más paradójico es reparar que “el acontecimiento”, como gusta especular en los cenáculos oligárquicos, no ha sido provocado por un 11S ciberterrorista, ni por una sublevación de la Inteligencia Artificial, ni tampoco por un accidente cósmico en el Gran Colisionador de Hadrones. Como en el final de La Guerra de los Mundos nos hemos despertado un día y, de pronto, toda la sofisticada megamáquina social está paralizada ante la irrupción de una de nuestras más viejas y trágicas compañeras de viaje: una enfermedad. Por supuesto, Antropoceno es un término políticamente problemático por diluir las responsabilidades diferenciadas en sus orígenes y sus impactos, pero dada su implantación social, recurrimos a él con todas sus deficiencias.


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Pandemias en tiempos del Antropoceno

La crisis del coronavirus ha hecho evidente que las pandemias del Antropoceno son cualitativamente diferentes a las pandemias del pasado. Al incrementarse la presión humana sobre los ecosistemas, e intensificar los procesos de concentración animal con la ganadería industrial, se multiplican las posibilidades de la zoonosis (el salto de los virus entre especies). También las de la generación de superbacterias, ese premio nefasto en el casino genético al que juega la evolución en nuestras macrogranjas. Además, el régimen de movilidad planetario que posibilitan los combustibles fósiles, especialmente la aviación, facilita que cualquier patógeno que dé el salto a una persona tenga por delante una suculenta perspectiva de reproducción biológica. Todo paciente cero es hoy la puerta de entrada a 7.800 millones de cuerpos humanos predispuestos a ser infectados.

Por ello es razonable pensar que esta pandemia no será la única. En contraposición, que su mortandad esté siendo menor a otras grandes enfermedades del pasado tiene que ver con las ventajas en términos productivos, informacionales y de conocimiento científico de una humanidad interconectada. Pero, a su vez, esta intensa interconexión explica la vulnerabilidad de nuestra economía, mucho más acusada hoy que, por ejemplo, en la gripe de 1918.


dissabte, 30 de maig del 2020

Otra pandemia asola el planeta: El virus de la Riqueza, Obscena y Concentrada.


A la par del coronavirus pero mucho más extendida sobrevuela el planeta, poniendo en riesgo la vida de millones de personas, otra pandemia para la cual las terapias, tratamientos y los servicios médicos existentes son prácticamente inútiles. Los dirigentes políticos, funcionarios y grandes medios de comunicación, en contadas ocasiones se refieren al tema.

Estamos en presencia de una pandemia perversa cuyos efectos son sentidos por una proporción catastrófica de la raza humana, la que avanza a pasos agigantados según surge de distintos informes.

Algunos opinan que como prevención del contagio se debe aislar y separar a los portadores de dicho virus, estableciendo medidas de descontaminación y desinfección urgentes. Muchos atribuyen a la pandemia el carácter de  plaga, en la creencia antigua de  que se debe a un castigo divino por una conducta pecaminosa.





Esta pandemia global, que deja millones de víctimas, se origina a partir del vector llamado ROC.

Sin duda se preguntarán que es el ROC, este virus no es más que la RIQUEZA OBSCENA CONCENTRADA, originada por la PLEONEXIA, palabra griega con la que se designa el apetito insaciable de poseer bienes materiales, ligada a la vanidad, el egoísmo, el sentirse el centro del mundo y acaparar todo. Platón consideraba la PLEONEXIA una verdadera «enfermedad moral».

Los portadores de ese virus, no son difíciles de hallar, simplemente basta ojear revistas como Forbes, Fortune, Business Week, Caras y otras. Los organismos impositivos también los conocen, pero poco hacen para neutralizar sus efectos, cuando no los apañan.

Se ha divulgado un informe en el que 600 milmillonarios portadores del ROC en EE.UU. han ganado 282.000 millones de dólares mientras la desigualdad se incrementa y se perdían 22 millones de empleos durante el primer repunte fuerte de contagios por covid-19 en 23 días y cuando la economía norteamericana se hunde. 

dissabte, 23 de maig del 2020

Pandemia, medio ambiente y movimientos sociales alternativos



El virus que angustia hoy en día a la humanidad ha transformado por completo al mundo. Para bien y/o para mal lo que viene va a ser distinto a lo que conocíamos…. Nos damos cuenta de que en poco más de 4 meses de desaceleración de la actividad humana empiezan a aparecer una cantidad de noticias sorprendentes sobre la resiliencia medioambiental. Hemos visto patos y cardúmenes volver a las aguas limpias de Venecia, los delfines explorando Cagliari, un oso fisgonea las calles vacías de Asturias, Los jabalíes aventurándose tanto en Barcelona como Roma, el curioso puma en Santiago de Chile, un rinoceronte patrullando las calles de Nepal, el totémico jaguar y el hocofaisán en el caribe Mexicano; y en mi experiencia personal, en Bogotá, tuve un encuentro con un majestuoso animal, el más sublime de todos, cuyo diseño desafía las leyes de la física, galardonado como el animal más importante de todo el ecosistema: una pequeña abeja tranquila en su labor.




Por otro lado, con la disminución del transporte aéreo y terrestre, y el cierre de las fábricas, los aires impuros cargados con partículas en suspensión de las ciudades más contaminantes, las emisiones de CO, NO2 y demás gases de efecto invernadero, han tenido una caída radical sin precedentes.

Esta misma contaminación atmosférica es la que mata más de 7 millones de personas al año, 1 de cada 8 muertes anuales. Hasta el momento ha demostrado ser mucho más letal que el covid-19. Aunado a esto, actualmente, aumenta en un 15% las probabilidades de muerte por coronavirus a las personas que han vivido, por un largo periodo de tiempo, en una ciudad contaminada.

En el mismo panorama de resiliencia ambiental y latencia capitalista los seres humanos se encuentran atrapados en medio, soportando el peso de la incertidumbre médico-sanitaria, económica, familiar y política. Sin embargo, la mayor preocupación, que siempre aparece durante los momentos de crisis, está directamente enfocada en la comida.

dimecres, 20 de maig del 2020

¿Es una sorpresa la pandemia?


La OTAN ya se suponía estar prevenida de la pandemia actual hace una década, y exactamente apuntada para el 2020. El documento de análisis y recomendaciones del grupo de expertos difundido el 17 de mayo de 2010 para la formación del concepto estratégico 2020, ya venía advirtiendo de los desafíos a los que se enfrentaría la siguiente década, el sexto de ellos literalmente decía: «Cambios demográficos que pueden ser agravados por problemas de pobreza global, hambre, inmigración ilegal, y enfermedades pandémicas» (OTAN, p. 13).

¿Qué más advertencia cabría esperar para no estar prevenido? De no estarlo, o ignorar la advertencia ya es una negligencia. Coincide además con lo que expertos del Banco Mundial advierten hoy de un significativo aumento de la pobreza mundial a causa del COVID-19, que el 8% de la población mundial, unos quinientos millones de personas pudieran retroceder a los niveles de la pobreza del 1998. Es decir, que ya nos vamos olvidando de los ODSs 2030 para un par de siglos.





Por su parte, la estrategia nacional de seguridad estadounidense del 2017 venía marcando como prioridad trabajar junto con otras naciones para «detectar, mitigar, y prevenir tempranamente brotes pandémicos» (US-NSS, p. 9 ). Sin embargo, y a pesar de tenerlo estipulado como tal en el plan estratégico, la imprevisible administración norteamericana, por medio de una medida de 140 caracteres, ordenó el cierre del programa de alerta temprana de enfermedades pandémicas de la USAID, justo en septiembre 2019.

Redujo, además, de 47 a 14 el personal de la oficina federal de prevención de enfermedades, CDC en sus siglas en Inglés, emplazados en China, dejándola en mera representación simbólica y protocolaria.

diumenge, 17 de maig del 2020

Brasil. El ministro de Salud de Brasil dimite con la pandemia en plena aceleración

Salud
El ministro de Salud de Brasil, Nelson Teich, con poco menos de un mes en el cargo, renunció este viernes después de unas serias fricciones con el presidente Jair Bolsonaro por sus diferencias en torno al combate al coronavirus.

La renuncia de Teich fue anunciada por el propio Ministerio de Salud, en una breve nota oficial que solamente informó sobre la dimisión y anunció una rueda de prensa para la tarde este viernes.




Teich, oncólogo sin experiencia en la administración pública, fue designado ministro de Salud por Bolsonaro después de la destitución de Luiz Henrique Mandetta, un firme defensor de las cuarentenas, que el gobernante censura, para impedir la expansión de la pandemia, que hasta hoy ha dejado en Brasil casi 14.000 muertos.

dissabte, 2 de maig del 2020

Hay una “normalidad” a la que no podemos volver


En diciembre de 2019 fracasaba estrepitosamente la Cumbre de las Partes o COP25 frente al Cambio Climático, y algunas semanas después explotaba la pandemia de coronavirus que tiene en vilo a la humanidad.

A esta altura, mientras los muertos se cuentan de a miles y las economías crujen, también se acumula evidencia que relaciona un hecho con el otro: No puede disociarse el drama sanitario que vivimos, con los impactos que el modo de producción y consumo dominante ejerce sobre los ecosistemas y el sistema climático. Por lo tanto la salida exitosa de este desastre tiene que incluir cambios profundos en nuestro modo de estar en el mundo.




En nuestro país (Argentina) eso implica dejar de impulsar el extractivismo. En lo sanitario el gobierno nacional que encabeza Alberto Fernández tomó medidas acertadas y plantea que es falso contraponer el cuidado de la salud y el de la economía frente a las presiones de sectores corporativos por levantar la cuarentena.

Sin embargo todas las actividades extractivas han quedado exceptuadas de ella y así, mientras millones permanecemos en nuestras casas y barrios, continúan el desmonte (más de 2.000 hectáreas desde mediados de marzo), la prospección y explotación de hidrocarburos (aún con el derrumbe de los precios) y megaminería, junto con la producción industrial de carnes y la agroindustria transgénica y tóxica que no tienen nada que ver con el abastecimiento de alimentos (sobre cuyos precios también sufrimos latigazos especulativos por la concentración).

Todas estas actividades están íntimamente relacionadas a la crisis climática y, como decíamos, a los descalabros de los que emergen pandemias como la que sufrimos hoy. Somos millones en todo el mundo las y los que creemos que hay una “normalidad” a la que no podemos volver.


Enrique Viale – Asoc. Abogados Ambientalistas de Argentina

“Discutir sobre cambio climático sin discutir los modelos de maldesarrollo son sólo habladurías”

Carlos Vicente –  GRAIN

“Las respuestas a la crisis climática no están en manos de la COP25 en Madrid, sino en manos de los pueblos”

Hernán Scandizzo –  OPSur

“Luchar por la Soberanía Energética: que los pueblos definan qué energías, para qué modelos productivos y para que las disfruten quiénes”


Silvia Ribeiro –  Grupo ETC

Silvia Ribeiro –  Grupo ETC“Es como si hubiera dos mundos: por un lado los negocios de los gobiernos y las empresas, y por otro el de los pueblos con sus alternativas reales

diumenge, 26 d’abril del 2020

La pandemia no es el fin del capitalismo


La pandemia del coronavirus no es el fin del mundo. Tampoco es el fin de la historia. No podemos decir que la pandemia liquidará el capitalismo. Hay muchos pensadores que postulan estos desenlaces pensando en los terribles sufrimientos que el coronavirus le está causando a la humanidad. A pesar de ello, el mundo seguirá su camino, sacudido y golpeado por la pandemia. Las clases dominantes seguirán escribiendo su historia. El capitalismo aprovechará esta crisis para reforzar sus puntos débiles y continuará haciendo estragos de la naturaleza, así como de las mujeres y hombres que somete a su explotación.


El capitalismo, al igual que el capital, es una relación social. Es una relación que siempre ha existido desde los tiempos en que se escribía sobre piedra. Es a partir del siglo XVI (los viajes de Colón), sin embargo, que comienza a consolidarse en algunas ciudades europeas. Los metales preciosos que los españoles le extraen a las minas de América aceleran el comercio europeo con el Oriente. El creciente intercambio les permite a los capitalistas de las ciudades del occidente europeo acumular riquezas e invertir en nuevas empresas en el siglo XVII. Surgen los reinos “absolutos” que concentran enormes riquezas (para la época) y desatan guerras interminables para ampliar su poder sobre el viejo continente. Al mismo tiempo compiten por materias primas y mercados en todos los continentes, incluyendo América. Este crecimiento combinado es lo que caracteriza el capitalismo.



El capitalismo sólo desaparecerá cuando las relaciones sociales que la sustentan se disuelvan. Es decir, cuando las luchas de los trabajadores y sus salarios no les permitan a los capitalistas acumular. Por ejemplo, en EEUU se le paga a un obrero no calificado US$15 la hora. Según los capitalistas norteamericanos esa remuneración no les permite apropiarse de un excedente. Dejaron de pelear con las organizaciones laborales para bajar los salarios y optaron por trasladar (‘externalizar’) las enormes plantas industriales a China. Las industrias norteamericanas de acero, farmacéuticas, automovilísticas, químicas y muchas otras reaparecieron por toda la geografía oriental de China. El salario de los trabajadores chinos es una fracción de lo que se paga en EEUU. Con el cambio los capitalistas norteamericanos volvieron a captar enormes excedentes.

La pandemia ha golpeado muy fuerte a EEUU. Sus gobernantes (con el magnate y presidente Trump a la cabeza) dicen que tienen que reconstruir su industria que fue ‘externalizada’. Aparentemente, se percataron cuan vulnerables son sin una base material. Pero no será una tarea fácil. Si los trabajadores desempleados, cuyos sindicatos fueron destruidos, son nuevamente reclutados, se reagruparán para exigir los salarios que los capitalistas no pueden pagar. En esa contradicción insalvable, surgirá China como potencia hegemónica. No es el fin del capitalismo. Los líderes en Pekín lo llaman ‘socialismo de mercado’.

dimarts, 21 d’abril del 2020

Leonardo Boff: «El cuidado es parte de la naturaleza del ser humano»


Veo esta pandemia como una reacción de la Tierra que quiere defenderse de la especie más violenta de la naturaleza, el ser humano. No es la guerra del hombre contra el virus, es la guerra del virus contra el hombre. El filósofo francés Michel Serres escribió el libro La Guerre Mondiale en 2008, en el que se refiere a la guerra que el hombre está librando contra la Tierra atacándola en todos los frentes. No hay ninguna posibilidad de que este hombre gane esta guerra. La Tierra no nos necesita, nosotros la necesitamos.




 La lección más importante es que no podemos continuar con la forma en que hemos vivido en esta casa común durante los últimos dos siglos. El virus está actualmente socavando el neoliberalismo y el capitalismo, sistemas basados en la competencia, el individualismo y en un estado mínimo. Siempre hemos visto a la tierra como una reserva inagotable de recursos diseñados para proveer el crecimiento ilimitado. Estos sistemas están ahora bajo presión: los recursos inagotables y el crecimiento ilimitado son una ilusión, una premisa falsa.

Hoy vemos que todos somos interdependientes y dependientes de la cooperación. Que necesitamos un estado fuerte para formular políticas públicas que pongan el bien común en primer lugar e inviertan en la economía y en las personas.

Dondequiera que se impuso el neoliberalismo duro, parece haber sido un fracaso social hoy en día. Esto se aplica a Chile, pero también a Ecuador, a Macri en Argentina y Bolsonaro en Brasil. El resultado es una inmensa acumulación de riqueza en manos de unos pocos, a expensas de la mayoría de la población que vive en la pobreza.


Dondequiera que se haya practicado un neoliberalismo duro, ahora parece haberse dado un fracaso social.

dimecres, 15 d’abril del 2020

Arundhati Roy: La pandemia es un portal


La escritora, periodista y activista india plantea que el virus es una puerta de enlace entre este mundo y el siguiente: «Podemos elegir atravesarla, arrastrando los cadáveres de nuestro prejuicio y odio, nuestra avaricia, nuestros bancos de datos e ideas muertas, nuestros ríos muertos y cielos humeantes detrás de nosotros. O podemos caminar a la ligera, con poco equipaje, listos para imaginar otro mundo. Y listos para luchar por él«. La expulsión de los pobres en India, con la excusa del aislamiento. Las creencias científicas y religiosas que sostienen las ideas y posturas. Los hospitales, preparados para lo que se viene. Y nosotrxs, para construir ese otro lado del portal.





¿A quién se le ocurre besar a un extraño, subirse a un autobús o enviar a su hijo a la escuela sin sentir miedo real? ¿Quién puede pensar en cualquier placer ordinario sin evaluar su riesgo? ¿Quién de nosotros no es epidemiólogo, virólogo, estadístico o profeta? ¿Qué científico o médico no está orando en secreto por un milagro? ¿Qué sacerdote no está, al menos en secreto, sometiéndose a la ciencia?


Pero, incluso mientras el virus prolifera, ¿a quién no le emociona la ola de cantos de pájaros en las ciudades, los pavos reales que bailan en los cruces de tráfico y el silencio en los cielos?

El número de casos en todo el mundo esta semana aumentó más de un millón. Más de 50.000 personas han muerto. Las proyecciones sugieren que el número aumentará a cientos de miles, tal vez más. El virus se ha movido libremente por los caminos del comercio y el capital internacional, y la terrible enfermedad que ha traído a su paso ha encerrado a los humanos en sus países, sus ciudades y sus hogares.

Pero a diferencia del flujo de capital, este virus busca la proliferación, no la ganancia y, por lo tanto, sin darse cuenta, en cierta medida, ha revertido la dirección del flujo. Se ha burlado de los controles de inmigración, la biometría, la vigilancia digital y cualquier otro tipo de análisis de datos, y ha golpeado con fuerza, hasta ahora, en las naciones más ricas y poderosas del mundo, deteniendo el motor del capitalismo. Tal vez temporalmente, pero al menos durante el tiempo suficiente como para que examinemos sus partes, hagamos una evaluación y decidamos si queremos ayudar a arreglarlo o buscar un motor mejor.

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diumenge, 12 d’abril del 2020

La vía chilena de la pandemia


En Chile a la pandemia se la enfrenta con una gestión neoliberal-autoritaria, expresada en un nuevo Estado de Excepción que es una fórmula para la protección de la propiedad privada y la clase política-empresarial.




Hay dos hechos objetivos que en estos extraños tiempos de pandemia han ocurrido en Chile. El primero es que, justo cuando se levantaba la segunda ola de movilización social en contra de Sebastián Piñera y del neoliberalismo, llegó a nuestro país el virus. Efectivamente, después de una disminución durante el verano (enero-febrero), la intensa movilización popular que comenzó con el estallido del 18 de octubre se estaba reactivando con igual o mayor fuerza. El 8 de marzo movilizó a más de 3 millones de mujeres en Chile con aguerridas expresiones contra la violencia patriarcal y contra todo lo que el Gobierno representa. Tres días después, los estudiantes secundarios protagonizaron masivas tomas de liceos a nivel nacional contra Piñera y el modelo educacional neoliberal; luego venía la vuelta a clases de los universitarios (16 de marzo) con su propia cuota de energía combativa; seguían las movilizaciones ya programadas por el agua (100% privatizada en Chile) y las pensiones (ídem); cerraba marzo con la conmemoración del Día del Joven Combatiente (29 de marzo), un día tradicionalmente combativo. Un marzo rebelde, popular y candente es lo que asomaba. Pero el 18 de marzo el Gobierno decretó Estado de Excepción Constitucional, y por segunda vez en pocos meses, nos enfrentamos a un país con militares en las calles y toque de queda, el cual perdura hasta hoy.

El segundo es que el Gobierno ha optado por enfrentar económicamente esta crisis apostando por el fortalecimiento de la banca. El 8 de abril Piñera dio a conocer una excepcional apertura de billetera del Banco Central, consistente en líneas de crédito con garantía estatal por 19 mil millones de dólares para que la banca realice préstamos tranquilamente, pues contará con el aval del Estado de un 85%.

dissabte, 11 d’abril del 2020

El planeta, el más beneficiado en esta pandemia




En medio del caos político, económico y social que ha generado la pandemia del COVID-19, el planeta se ha beneficiado con la reducida actividad humana. El medio ambiente y la calidad del aire han mejorado significativamente en los países más afectados.

Debido a las medidas de cuarentena y suspensión de vuelos comerciales, el Centro de Investigación en Energía y Aire Limpio (CREA) de Estados Unidos informó que en febrero China registró una caída del 25 por ciento en sus emisiones de dióxido de carbono en comparación con el mismo mes en 2019.




Esto equivale a una reducción de 150,000,000 de toneladas métricas de CO₂. Imágenes de la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio (NASA) y la Agencia Espacial Europea (ESA), también demostraron un declive notorio en los niveles de dióxido de nitrógeno en el suelo chino. Este compuesto químico se emite principalmente por el uso de vehículos, plantas de energía e instalaciones industriales, actividades reducidas por la cuarentena

Por otro lado, la ESA refirió que existe una disminución de estas partículas en Italia, especialmente, en la región norte de la península, además de canales limpios y con agua cristalina. De acuerdo con autoridades locales en Cataluña, España, los niveles de CO₂ bajaron 75 por ciento luego del confinamiento en Madrid, y los gases de efecto invernadero se redujeron 57 por ciento con respecto a lo habitual