dissabte, 30 de maig del 2020

Otra pandemia asola el planeta: El virus de la Riqueza, Obscena y Concentrada.


A la par del coronavirus pero mucho más extendida sobrevuela el planeta, poniendo en riesgo la vida de millones de personas, otra pandemia para la cual las terapias, tratamientos y los servicios médicos existentes son prácticamente inútiles. Los dirigentes políticos, funcionarios y grandes medios de comunicación, en contadas ocasiones se refieren al tema.

Estamos en presencia de una pandemia perversa cuyos efectos son sentidos por una proporción catastrófica de la raza humana, la que avanza a pasos agigantados según surge de distintos informes.

Algunos opinan que como prevención del contagio se debe aislar y separar a los portadores de dicho virus, estableciendo medidas de descontaminación y desinfección urgentes. Muchos atribuyen a la pandemia el carácter de  plaga, en la creencia antigua de  que se debe a un castigo divino por una conducta pecaminosa.





Esta pandemia global, que deja millones de víctimas, se origina a partir del vector llamado ROC.

Sin duda se preguntarán que es el ROC, este virus no es más que la RIQUEZA OBSCENA CONCENTRADA, originada por la PLEONEXIA, palabra griega con la que se designa el apetito insaciable de poseer bienes materiales, ligada a la vanidad, el egoísmo, el sentirse el centro del mundo y acaparar todo. Platón consideraba la PLEONEXIA una verdadera «enfermedad moral».

Los portadores de ese virus, no son difíciles de hallar, simplemente basta ojear revistas como Forbes, Fortune, Business Week, Caras y otras. Los organismos impositivos también los conocen, pero poco hacen para neutralizar sus efectos, cuando no los apañan.

Se ha divulgado un informe en el que 600 milmillonarios portadores del ROC en EE.UU. han ganado 282.000 millones de dólares mientras la desigualdad se incrementa y se perdían 22 millones de empleos durante el primer repunte fuerte de contagios por covid-19 en 23 días y cuando la economía norteamericana se hunde. 

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