Hay temas de debate (prostitución, autodefensa, maternidad), pero si los decibelios y fruición de los aplausos pueden usarse como medidor de consensos en el movimiento feminista autónomo de Euskal Herria, el más relevante es este: “Debemos evitar ser instrumentalizadas por el sistema. Hay que estar atentas y seguir tejiendo un discurso subversivo desde los márgenes”, resumió Josebe Martínez, de la Asamblea de Mujeres de Bizkaia, en la mesa que llevaba por título Observando las entrañas del movimiento feminista.
El movimiento feminista se reunió durante el puente del primero de noviembre en Durango. Tres mil mujeres acudieron a la cita cargadas de mochilas, esterillas, ilusiones y expectativas. El encuentro de Euskal Herria se celebra aproximadamente cada diez años desde 1977 y establece la agenda política para la próxima década. También sirve como sondeo y aproximación en colectivos de otras latitudes, dado que se celebra antes que el de Catalunya y el estatal.



















