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divendres, 28 de febrer del 2020

CHILE: ¿Masacre en barbecho?


Los indicios son muy claros: la derecha (y su coro tras bastidores: sectores de la ex Concertación) preparan el terreno para una masacre que imponga el orden público.

Más de veinte masacres en nuestra historia consagran el asesinato múltiple como brutal correctivo cuando el pueblo se extralimita en sus intentos históricos por sacudirse de la explotación. Masacrar no significa ningún trauma moral para la oligarquía y sus socios políticos. Derramar sangre indefensa es tarea de las FF.AA. y Carabineros que cumplen la función de sicarios del sistema. La casta política se lava las manos. Acribillar al pueblo para imponer el orden público adquiere contornos de un sagrado deber para los gobiernos de este país. Ese orden es la piedra angular de la sociedad. La función de las Fuerzas Armadas y Carabineros es hacerlo respetar cueste lo que cueste.


Así fue ayer. ¿Así será hoy? Es de temer la continuidad de esta siniestra tradición. No hay antecedentes para suponer que se haya producido una renovación democrática en la doctrina de los cuerpos armados.




Las llagas de las masacres cubren de norte a sur el cuerpo plebeyo de Chile. Algunas fueron masivas como la Escuela Santa María de Iquique, en 1907. El asesino general Roberto Silva Renard, de maldita memoria, ordenó ametrallar a más de tres mil obreros, mujeres y niños. También el siglo pasado -para no ir más lejos- registra las masacres del Seguro Obrero, 1938, en el gobierno del liberal Arturo Alessandri; la masacre en las calles de Santiago del 2 y 3 de abril de 1957, en el gobierno del general (r) Carlos Ibáñez; la José María Caro, 1962, en el gobierno de “los gerentes” de Jorge Alessandri; El Salvador, 1966, y Pampa Irigoin (Puerto Montt), 1969, en el gobierno del democristiano Eduardo Frei; y la peor de todas: la masacre permanente de 17 años del general asesino y ladrón Augusto Pinochet, cuyos partidarios vuelven a exigir la paz de los cementerios.

El imperio del orden público a rajatablas es hoy el tema de la casta política y de los medios de comunicación. Unos y otros acarrean agua para su molino con algunos hechos violentos de sospechosa inspiración y factura. El gobierno, consciente que se encamina a derramar más sangre, ha creado un peaje político para compartir responsabilidades. Exige que los partidos condenen la violencia y pidan restablecer el orden público. La “oposición” lo acepta pero exige a su vez que el gobierno haga uso de sus facultades e imponga el orden público. En buen castellano y sin eufemismos: existe coincidencia entre gobierno y “oposición”. Ambos quieren que las FF.AA. y Carabineros efectúen una operación de escarmiento. El objetivo es parar en seco el proceso insurreccional que han generado la codicia y abusos de los mismos que maniobran para imponer el orden público manu militari.

diumenge, 3 de juny del 2018

PALESTINA: Tras la masacre en Gaza esta semana, ¿cuánto tiempo vamos a seguir simulando que los palestinos no son personas?


Monstruoso. Espantoso. Malvado. Es extraño cómo las palabras simplemente se agotan en día en el Oriente Próximo actual. Sesenta palestinos muertos. En un día. Dos mil cuatrocientos heridos, más de la mitad de bala. En un día. Las cifras son un escándalo, inmorales, una vergüenza para todo ejército que las provoque.




¿Y se supone que tenemos que creer que el ejército israelí es un ejército que sigue el código de la “pureza de las armas”*? Y tenemos que hacer otra pregunta. Si esta semana son 60 los palestinos muertos en un día, ¿qué pasa si la semana que viene mueren 600?¿o 6.000 el mes que viene? Las funestas excusas de Israel (y la cruda respuesta de Estados Unidos) suscitan esta pregunta. Si ahora podemos aceptar una masacre de estas dimensiones, ¿cuánto más va a aceptar nuestro sistema inmunológico en los próximos días, semanas y meses?

dissabte, 1 d’abril del 2017

Hakim Almasmari: “Las Naciones Unidas contemplan la masacre de civiles en Yemen sin hacer nada”



Este domingo 26 de marzo se cumplen dos años del inicio de la intervención saudí en Yemen. Dos años de bombardeos apoyados por los gobiernos de Estados Unidos y el Reino Unido, además de un gran número de países musulmanes, desde Marruecos a Egipto.



Desde el pasado mes de agosto, la coalición liderada por el régimen de Riad mantiene un estricto bloqueo sobre su vecino del sur, forzando el cierre del aeropuerto de la capital, Sana’a, y los puertos marítimos del país. El bloqueo, que cuenta con el imprescindible apoyo de la marina estadounidense, ha convertido el país más pobre de Oriente Medio en el escenario de la mayor crisis humanitaria en décadas. Alrededor de 19 millones de personas (el 70% de la población) necesitan alimentos o suministros médicos de manera urgente, según Oxfam International. Más de 10.000 civiles ya han muerto de hambre o enfermedades prevenibles desde que comenzó el conflicto.