Es mostren els missatges amb l'etiqueta de comentaris Destrucción. Mostrar tots els missatges
Es mostren els missatges amb l'etiqueta de comentaris Destrucción. Mostrar tots els missatges

dilluns, 15 d’agost del 2016

El grave efecto de la agricultura agroquímica sobre las aguas subterráneas

La agricultura industrial moderna es fuente de graves intoxicaciones humanas y destrucción de la biodiversidad que sustenta todo el ciclo biológico mundial.






Recientemente se ha aceptado oficialmente a través de la OMS el poder tóxico y probablemente cancerígeno en humanos del herbicida más usado, el glifosato. Una sustancia que se rocía casi como lluvia en nuestro país sin que se aplique control alguno más que la famosa “receta agronómica” y las buenas prácticas que dependen casi exclusivamente de la buena voluntad del agricultor.

Sólo hace muy poco tiempo se fueron dictando ordenanzas de exclusión para el rociado de ese producto cerca de zonas urbanas, aunque existan estudios que demuestran la capacidad de deriva y difusión atmosférica de esa sustancia a distancias mayores de las actualmente aceptadas como seguras.

dijous, 23 de juny del 2016

Vivimos en la Tierra como si tuviéramos otra a la que ir

La activista y enfermera norteamericana Terri Swearingen dice con total acierto que los humanos “vivimos en la tierra como si tuviéramos otra a la que ir”. Cuidar del medio ambiente es una obligación de todos, un interés de todos porque de que lo hagamos o no depende nuestra propia supervivencia como especie.



¿Te has imaginado alguna vez dónde podría vivir el ser humano fuera de la Tierra? Aunque hoy se conocen miles de planetas, lo cierto es que ninguno de ellos presenta las condiciones tan idóneas que presenta la tierra para nuestras características fisiológicas.

Yendo más allá de la propia supervivencia, hablamos de calidad de vida. Una calidad de vida en la que tiene mucho que ver el medio que nos envuelve y nos da cobijo, la tierra. Son sus niveles de oxígeno, su temperatura o los recursos que nos ofrece lo que permiten nuestra existencia.

dimarts, 2 de febrer del 2016

BOLIVIA: En 3 años de Rally Dakar la huella de carbono sobrepasó las 40.000 t

Impacto. La medición solo es de emisiones de espectadores, no de los motorizados.


Según datos presentados por el proyecto Huella Dakar Bolivia, entidad relacionada con el Ministerio de Turismo, en 2014 y 2015 (ver infografía) se realizó la medición de la huella de carbono al concluir la competencia internacional de motorizados más famosa y peligrosa del mundo. Para este año solo se sacó un aproximado, tomando en cuenta que los vehículos salieron recién ayer del país.

Los beneficios económicos se traducen en hospedaje, alimentación, transporte y comercio formal e informal en las poblaciones por donde pasa la competencia.

Pero otro aspecto que preocupó a ambientalistas y arqueólogos fue el deterioro del patrimonio. El arqueólogo Carlos Lemus dijo que el recorrido de más de 400 camiones, vehículos, motos y cuadriciclos por áreas semivírgenes causaron un severo impacto ambiental. “Afecta seriamente a la compactación del suelo, a la flora y fauna silvestre. 

Antes debían realizar un estudio ambiental serio y no un documento parcializado”.


dijous, 21 de gener del 2016

SIRIA: Despiadada guerra y miserable espectáculo ambiental



Provoca indignación, lágrimas y estupefacción apercibirse de la tragedia que sufre la desgraciada Siria. Ni siquiera por desastres ecológicos, sino por obra perversa de un consorcio de países que decidieron derrocar a aquél gobierno, a como dé lugar y al costo económico que aquello importe. Por supuesto, sin tomar en cuenta el sacrificio ni el costo de las vidas humanas.

Lo que fue un país de progreso, es hoy un gigantesco monumento a la destrucción. Virtualmente no hay ciudades ni aldeas que se hayan liberado del fantasmal fenómeno de verlo casi todo para abajo. Y no solo se exhibe la desolación de edificios destruidos y abandonados, casas y chozas, sino también protuberancias, relieves forzados, gigantescos promontorios de escombros y ambientes hundidos; incontable infraestructura de puentes, torres, monumentos, avenidas urbanas, escuelas, hospitales, prisiones y caminos rurales. Ni siquiera se salvaron las reliquias arqueológicas de la antigüedad romana, menos los antiguos monasterios, palacios y otras edificaciones que atraían el turismo internacional. Tales vistas, pese a todo, son solo algunos de sus horrores.