El 6 de abril hay protestas en 35 ciudades europeas y en el Estado español contra la mercantilización de la vivienda y el aumento de los alquileres. Las convocatorias parten de ejemplos de éxito de la autoorganización vecinal. Este es un repaso a los logros obtenidos en Cataluña en el último año.
Bajo el lema "Pinchamos la burbuja", este sábado 6 de abril tienen lugar movilizaciones en 35 ciudades europeas ciudades europeas (entre ellas Barcelona, Valencia y Palma) para denunciar "el abuso de los precios del alquiler", "el negocio que las industrias inmobiliaria y turística hacen con nuestros hogares y "la mirada pasiva de los gobiernos y los poderes públicos" con las expulsiones de vecinas debido a la especulación inmobiliaria generada en gran parte, por fondos inversores de origen opaco. A pesar de que el goteo de desahucios no se detiene, en Barcelona y sus alrededores se pueden seguir durante los últimos meses varios episodios que demuestran que, a través de la autoorganización y la negociación colectiva, es posible detener procesos que parecían irreversibles. [En el Estado español, la convocatoria también está prevista en Zaragoza, Vigo, A Coruña, Valencia, Madrid (dentro de la manifestación de Caminando),
