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dimarts, 7 d’abril del 2020

El paro delata la temporalidad del mercado laboral y el trabajo esencial femenino


Hay 302.265 nuevas personas desempleadas en marzo respecto a febrero, un 9,31% más. El aumento del paro femenino se reduce a la mitad frente al masculino.

Son unas cifras tremendas, pero son excepcionales, ha afirmado la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, sobre la dramática subida del paro en el último mes como consecuencia de la crisis del coronavirus: 302.265 nuevas personas desempleadas en marzo respecto a febrero, un 9,31%, la mayor subida de la historia. Este incremento sitúa la cifra total en 3.548.312 parados. Además, en la última quincena, la afiliación a la Seguridad Social se desplomó en 898.822 personas


Una imagen de archivo de dos personas dependientes junto a sus cuidadoras.


Pero los datos no solo ponen de manifiesto la nefasta situación en la que nos encontramos, sino el nefasto escenario del que venimos: «Éramos los campeones de la temporalidad», ha añadido la ministra en una extensa rueda de prensa. En resumen, lo que ha intentado explicar Díaz es que estas cifras delatan el déficit estructural del mercado de trabajo en España: la parcialidad y la precariedad. «Y estas políticas están ahora intentando amortiguar este fallo estructural», ha concluido tras defender los ERTE como la herramienta clave para impedir la destrucción de empleo: no se despide a nadie, están en alta y cobran una prestación.

La crisis del coronavirus ha puesto en evidencia muchas cuestiones relegadas incluso por las propias administraciones, como el subsidio por desempleo para las empleadas de hogar. Pero sobre todo, ha sacado a la luz el carácter esencial de los trabajos invisibles como el de las limpiadoras, cajeras, cuidadoras o enfermeras, sectores compuestos mayoritariamente por mujeres que en mitad de esta crisis continúan trabajando, y que vienen sufriendo buena parte de esa temporalidad y precariedad de la que hablaba la ministra.


divendres, 16 de març del 2018

El mercado laboral del siglo XXI


Hoy, políticos tan dispares como el estadounidense Donald Trump, el francés Emmanuel Macron, la británica Theresa May, el español Mariano Rajoy o la alemana Angela Merkel -al igual que en la fase expansiva del ciclo que comenzó en noviembre del 2001 el francés Lionel Jospin con su “l’emploi c’est moi (el empleo soy yo)” o José María Aznar con su “España va bien”-, presumen de que sus decisiones políticas han reducido las altas tasas de paro que se crearon durante la Gran Recesión que comenzó en Estados Unidos en diciembre 2007.

Sin embargo, en la fase recesiva del ciclo, el desempleo es la gran pesadilla de los políticos por lo que la aleatoria posición temporal de algunos de ellos en el ciclo económico los convierte en ganadores o perdedores


Este es un artículo de opinión de María Lorca Susino, profesora de Economía y directora del Programa “Global Business Studies” de la Escuela de Negocios de la Universidad de Miami, en Estados Unidos

Hoy el empleo se crea con los avances tecnológicos que están forzando a las empresas a reestructurar las relaciones de producción donde los trabajadores y la robótica y la inteligencia artificial se cruzan.

Nos enfrentamos a una reestructuración del mercado laboral semejante a la ocurrida en la primera revolución industrial con la introducción de nueva maquinaria, como la “Spinning Jenny”, que se consideraba causante del aumento del desempleo dando lugar al “ludismo” de Ned Ludd.

Si en la primera fase, la tecnología destruye empleo y aumenta el paro estructural, posteriormente se produce un aumento exponencial de oportunidades laborales, aunque en algunos casos tome una generación.

dimarts, 29 de novembre del 2016

¿La educación al servicio del mercado o de la ciudadanía?


Desde variadas y curiosas opiniones se recalca el mantra de la necesidad de adaptar el sistema educativo a las necesidades del mercado laboral, o de las empresas, algunas más radicales que otras. Pero, podemos responder desde diferentes perspectivas para rebatir esas propuestas, que defienden intereses de clase, repiten estereotipos sin mala intención o inclusive como dice Ignacio Sánchez Cuenca en La desfachatez intelectual ·”… éste de la educación es uno de esos asuntos donde los prejuicios están tan asentados que la realidad pasa desapercibida”




Por eso en el proyecto compartido entre las Federaciones de Industria y Enseñanza de CCOO hemos elegido la idea de la interrelación entre el cambio de modelo productivo y de modelo educativo, proponiendo diferentes aspectos para el análisis, para el debate, pero con propuestas de principios, criterios e incluso de acciones pero siempre de carácter estratégico, amplio y flexible. Porque como escribía P. Krugman en 2014 en El País: “En la Edad Media, el llamamiento a una cruzada para conquistar  Tierra Santa se recibía al grito de “!Deus vult! (¡ Dios lo quiere!) ¿Pero sabían de verdad los cruzados lo que quería Dios? Dado el modo en que terminó la aventura parece que no… a menudo los gritos implícitos de ¡Mercatus vult! (los mercados lo quieren!) ¿Pero aquéllos que invocan la voluntad del mercado saben realmente lo que quieren los mercados? Una vez más, parece que no.”