La fractura entre el oeste y el este de la Unión Europea (UE) no se reduce a la oposición entre democracias liberales y gobiernos autoritarios. Refleja una dominación económica de las grandes potencias sobre los países del antiguo bloque del Este, utilizados como reservas de mano de obra de bajo coste. Ya en la década de 1990, muchas empresas alemanas deslocalizaban su producción y la trasladaban a Polonia, Chequia, Eslovaquia y Hungría.
“Para comprender el éxito de Alemania como exportador mundial”, explica el historiador de la economía Stephen Gross, “hay que mirar más allá de sus fronteras. Porque este modelo se basa en una parte decisiva en el desarrollo de redes comerciales con los países de Europa Central y Oriental.” 1/ Y más concretamente en los intercambios económicos desiguales establecidos con Polonia, la República Checa, Hungría y Eslovaquia, un cuarteto bautizado con el nombre de Grupo de Visegrado. Desde hace un cuarto de siglo, la rica Alemania practica con sus vecinos, en efecto, lo que hace EE UU con sus fábricas instaladas en México: la deslocalización de proximidad.
Desde todos los puntos de vista, la creación de un patio trasero económico fue un buen negocio para los industriales alemanes. No en vano, una parte significativa de los fondos europeos destinados a los nuevos países miembros fue a parar, como por arte de magia, a Berlín. “Alemania ha sido de lejos la mayor beneficiaria de las inversiones realizadas en los países del Grupo de Visegrado al amparo de la política de cohesión de la UE”, explica el economista polaco Konrad Popławski. “Estos fondos dieron lugar a exportaciones suplementarias a estos países por importe de 30.000 millones de euros en el periodo 2004-2015. El beneficio no solo fue directo –los contratos firmados–, sino también indirecto: una parte importante de los fondos se dedicó a las infraestructuras, lo que facilitó el transporte de mercancías entre Alemania y Europa Central y Oriental. Un factor decisivo para las empresas automovilísticas alemanas, que necesitaban buenas redes de transporte con el fin de construir instalaciones modernas en los países vecinos orientales.”
