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dissabte, 2 de juny del 2018

Criminalización de la solidaridad, Hungría a la vanguardia


Hungría, gobernada por la derecha racista de Viktor Orban, siempre se ha distinguido por su política antiinmigrante (basta pensar en la barrera de alambre de púas construida en 2015 en la frontera con Serbia), pero ahora también está siendo duramente combatida por quienes la ayudan: de hecho, el gobierno ha presentado un proyecto de ley que prevé hasta un año de prisión para quienes ofrezcan alimentos, asesoramiento jurídico y asistencia a los inmigrantes irregulares que solicitan asilo en el país y amenaza con prohibir a las ONG activas en este campo, tachándolas de “agentes extranjeros”. El proyecto de ley también incluye una enmienda a la Constitución para impedir que los países europeos devuelvan al país a los migrantes y solicitantes de asilo.


Médicos sin fronteras


A pesar de su dureza, la iniciativa del Gobierno húngaro no está aislada y podría incluso servir de modelo para sus admiradores locales, Salvini a la cabeza. Otros países “fronterizos”, como Italia, Grecia, España y Francia, se han comprometido desde hace mucho tiempo a una verdadera criminalización de la solidaridad, a pesar de que los métodos utilizados hasta ahora son menos llamativos y “vergonzosos” que los previstos en el proyecto de ley húngaro.


dimecres, 27 de desembre del 2017

La ofensiva de Europa contra quienes ayudan a las personas refugiadas


Hace aproximadamente tres años, el 31 de octubre de 2014, la presión ejercida por la Unión Europea (UE) sobre Italia forzó el fin de una de las misiones humanitarias de más éxito de la Unión, Mare Nostrum, una operación de búsqueda y rescate que, en solo un año, consiguió que 130 000 personas refugiadas llegaran sanas y salvas a las costas de Europa.

A raíz de esta decisión, el número de víctimas se incrementó, y alcanzó la cifra de 1200 personas ahogadas en el mar cinco meses más tarde.



Las ONG entraron en escena para cubrir este vacío, poniendo en marcha sus propias misiones de rescate, en un intento desesperado de salvar vidas. Sus iniciativas formaron parte de una ola de solidaridad que recorrió toda Europa aquel año, en el que la gente organizó caravanas hacia los centros de acogida de personas refugiadas, recibió calurosamente a las personas que llegaban a las estaciones de tren alemanas y participó en cadenas humanas para abastecer de agua y alimentos a las personas que recorrían un arduo camino, huyendo de zonas asoladas por la guerra, como Siria y otros lugares.

Mientras la clase política europea eludía sus obligaciones humanitarias, los ciudadanos y las ciudadanas de Europa demostraban su compasión, solidaridad y compromiso con los Convenios de Ginebra.

dijous, 17 d’agost del 2017

Proactiva Open Arms denuncia que la Guardia Costera libia ha amenazado con dispararles en aguas internacionales





La ONG afirma que una patrullera libia se ha acercado a una de sus embarcaciones de rescate y han amenazado con abrir fuego si no se dirigían hacia Trípoli

El barco, una hora y 40 minutos "secuestrado bajo duras amenazas" según la organización, ya ha sido liberado

"Lo que hemos vivido es un acto de piratería por parte de los guardacostas libios, financiados por la Unión Europea", explica a este medio Laura Lanuza, portavoz de la ONG

dimecres, 5 d’octubre del 2016

Hungría rearfima su política contra los refugiados


El Gobierno de Hungría considera que el plan europeo de reubicación de refugiados “vulnera” su soberanía nacional.




El referendo celebrado este domingo en Hungría no logró su validez tras no alcanzar la participación necesaria. Pese a ello, varios miembros del Gobierno calificaron los resultados de la consulta de una victoria “abrumadora”.

“Solo nosotros podemos decidir con quién queremos vivir”, enfatizó el primer ministro húngaro, el conservador Viktor Orbán, quien se opone categóricamente al sistema de reubicación y a la inmigración, en la que ve un “peligro” a la cultura y la forma de vida europea.

Orbán ha insistido en que Bruselas no tiene derecho a cambiar “la identidad cultural y religiosa de Europa” y considera su política migratoria “ingenua”

dimarts, 5 d’abril del 2016

EUROPA: "El acuerdo UE-Turquía es casi tráfico de personas"



Se trata de un ataque contra los “valores europeos”. En los últimos días, los dirigentes de media Europa han utilizado esta frase para referirse a los atentados terroristas en Bruselas del 22 de marzo, que acabaron con la vida de 35 personas. Y es que la Unión Europea, según su Carta de Derechos Fundamentales, “se funda en los valores indivisibles y universales de dignidad humana, de libertad, de igualdad y de solidaridad; se asienta en el principio de democracia y en el de Estado de derecho”.

Sin embargo, sólo tres días antes de los atentados, el 19 de marzo, Europa firmaba con Turquía el mayor acuerdo antirrefugiados de las últimas décadas, un acuerdo que no sólo viola los “valores europeos” y la Carta de Derechos Fundamentales, sino también la Convención Europea de Derechos Humanos, la Declaración Universal de Derechos Humanos, la Convención de Ginebra sobre los Refugiados y la Convención sobre los Derechos del Niño. El acuerdo se enmarca en una Europa fortaleza, que funciona a golpe de política neoliberal y que recuerda a lo que el escritor camerunés Achille Mbembe describe en su ensayo Necropolítica, donde expone cómo la expre­sión última de la soberanía “reside ampliamente en el poder y la capacidad de decidir quién puede vi­vir y quién debe morir”, y bajo cuyo paradigma se promueven políticas por las que se deja morir a aquellas personas que no están en la línea del desarrollo o no son útiles a las lógicas neoliberales.