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dimarts, 4 de febrer del 2020

Bangladesh se compromete a garantizar la educación de los niños refugiados rohingya


«Nuestro gobierno siente la necesidad de mantener viva la esperanza de los niños rohingya en el futuro proporcionándoles educación y formación».




Con estas palabras, el 28 de enero el Ministro de Relaciones exteriores de Bangladesh, Masud bin Momen, anunció a la prensa que los niños refugiados rohingya irán a la escuela hasta la edad de los 14 años y que los niños mayores de esa edad participarán en concursos de capacitación. Las clases seguirán programadas escolares de Myanmar y los profesores serán de habla birmana.

diumenge, 3 de març del 2019

Rohingya: heridas de un genocidio silenciado


Después de un año y medio de huir de una limpieza étnica a manos del ejército birmano, esta comunidad musulmana sigue malviviendo en los campos de refugiados de Bangladesh. La tasa de natalidad está por las nubes y la situación de los niños preocupa. 

“Mire, señor... mire, señor”. A Hossain se le acumulan las palabras mientras señala con el dedo a un niño de ojos negros y tristes. La criatura, que dice tener seis años y llamarse Mohamed, está medio tumbada en un callejón de uno de los campos de refugiados rohingya de Bangladesh, donde casi un millón de rohingyas malviven después de haber escapado de la brutal limpieza étnica a manos del ejército de Birmania. “Él seguro que también ha visto muchas cosas. Seguro que sí, seguro…”, repite Hossain, un joven rohingya que hoy nos ayuda con la traducción. Ese “muchas cosas” es el horror de todo un pueblo.


Una niña rohingya recoge calabacines en el tejado de su casa en el campo de refugiados de Balukhali


 ¿Qué has visto, Mohamed?
El niño reacciona rápido a la pregunta de este periodista. De pronto empieza a hablar. Sin parar, como si lo tuviera estudiado.
– Los soldados [birmanos] cogieron a un amigo mío. Le bajaron los pantalones y le cortaron el pene con una espada. A otros niños les ataron las manos por la espalda y los lanzaron al río para que se ahogasen. Y a otros los lanzaron vivos al fuego (...) los quemaron vivos.
La lista de atrocidades que Mohamed explica ante la atenta mirada de su madre y de un grupo de vecinos del campamento es diversa y dolorosa. Él lo cuenta con cierta naturalidad, como si el hecho de haber presenciado cómo decapitaban a parte de su aldea fuera una cosa normal. Como si haber visto con sus propios ojos cómo los soldados birmanos amontonaban y quemaban los cadáveres de sus vecinos, también el de su padre y los de sus abuelos, fuera una condena que tenía que vivir.

dimecres, 29 d’agost del 2018

Rohinyás se manifiestan en Bangladesh reclamando justicia


El sábado 25 de agosto de 2018, en el primer aniversario del éxodo masivo de cerca de 700 000 rohinyás a Bangladesh –que es hoy el mayor campo de refugiados del mundo-, huyendo de la persecución en Birmania, miles de refugiados de esta comunidad musulmana se manifestaron pidiendo justicia.


Una niña Rohinyá muestra la tarjeta de identidad con nacionalidad birmana expedida por las autoridades de Bangladesh (he ocultado sus datos) y que se ven obligados a tener todos los Rohinyás residentes en sus campos de refugiados. Si bien esta tarjeta le da derecho al reconocimiento de su estatuto de refugiada, no le permite salir del campo ni dirigirse hacia ningún otro punto del país, en donde se encuentra transitoriamente hasta que algún día pueda ser reconocida su nacionalidad. Aunque ella nació en el estado Birmano de Rajine, el gobierno Birmano rechaza reconocer su ciudadanía, lo que le otorga la singular condición de ser una apátrida.eix la llegenda
Los exiliados rohinyás, cuyo drama ha sido calificado por Naciones Unidas de “limpieza étnica”, se amontonan en inmensos campamentos en la región de Cox’s Bazar, en el sudeste del país

“Pedimos justicia a la ONU”, se leía en las pancartas enarboladas en el campo de refugiados de Kutupalong, presididas por una banderola gigante: “Nunca más. Jornada de conmemoración del genocidio de los rohinyás”. En la frente de muchos manifestantes, bandas con la leyenda: «Salvad a los rohinyás».

diumenge, 27 de maig del 2018

INDUSTRIA TEXTIL: La lucha del textil en Bangladesh cinco años después de la tragedia de Rana Plaza


El derrumbe del Rana Plaza se cobró más de mil vidas y dejó al descubierto el desprecio de la gerencia por la seguridad de los trabajadores. Marienna Pope-Weidemann informa de la lucha por conseguir mejores condiciones para los trabajadores de la industria textil en Bangladesh.

Hace hoy cinco años, Rosina Atker llegó a trabajar, como de costumbre, con su madre y su hermana a las ocho de la mañana. Pero nunca volvió a casa. Rosina era trabajadora textil en el edificio Rana Plaza. Estaba embarazada de cuatro meses en ese momento. Cuando llegó al trabajo, su hermana le preguntó al encargado si se podían ir a casa; el edificio no parecía seguro y todo el mundo veía las grietas de los muros. Pero les dijeron que "no se preocuparan y siguieran trabajando".




De hecho, las autoridades locales habían recomendado el día anterior que se suspendieran todas las actividades de las fábricas. A los empleados del banco y las tiendas de las plantas bajas se les dijo que se quedaran en casa. Pero obligaron los trabajadores textiles a permanecer bajo amenaza de despido. Solo unas horas más tarde, el edificio se derrumbó y cientos de trabajadores quedaron atrapados en su interior. Los equipos de rescate tardaron cinco días en encontrar el cuerpo sin vida de Rosina entre los escombros. Ella fue una de las más de 1100 personas que murieron en el derrumbe del Rana Plaza. 

La tragedia del Rana Plaza descubrió al mundo el coste real del desprecio de la industria de la moda por los derechos de los trabajadores.

diumenge, 17 de setembre del 2017

Stop a la limpieza étnica de los Rohinyás en Myanmar





Un pueblo perseguido

Los rohinyás son una minoría étnica, esencialmente musulmana, que cuenta con cerca de 1,1 millones de personas que viven mayoritariamente en el Estado de Arakan, en el oeste de Myanmar, en la frontera con Blangladesh.  A pesar de que viven en el país desde hace generaciones, el gobierno les considera inmigrantes ilegales llegados del vecino Bangladesh, no les reconoce como ciudadanos de forma que la mayoría son apátridas. A causa de la discriminación sistemática, viven en condiciones lamentables, separados del resto de la población. No pueden desplazarse libremente y tienen un acceso limitado al trabajo, la educación y la sanidad.

La última oleada de refugiados llegada a Bangladesh es consecuencia de la respuesta militar de Myanmar al ataque orquestado por un grupo armado rohingya el 25 de agosto pasado.  Una respuesta que, para AI, es ilegal y perfectamente desproporcionada, al tratar a una población entera como enemiga. El gobierno de Myanmar ha reconocido haber matado al menos a 400 personas hasta la fecha; personas a las que califica de “terroristas”.

dimecres, 13 de setembre del 2017

Sabemos de Harvey y de Irma, pero qué pasó con las inundaciones en India, Bangladesh y Nepal que han dejado 1.200 muertos y millones de desplazados?


Las peores inundaciones en años afectaron gravemente a India, Bangladesh y Nepal. Las lluvias que no cesan desde hace dos meses dejaron al momento un saldo de 1400 muertos, más de 6.000 personas desaparecidas y 43 millones de desplazados.


De junio a fines de septiembre se desarrollan fuertes lluvias a causa del Monzón, pero este año la Cruz Roja comunicó que han sido las peores en décadas. La vocera de esa organización comentó: “se le ha puesto mucha atención a otros desastres en otras partes del mundo en estos momentos y el sureste de Asia ha sido ignorado".

Muchas de las víctimas fueron arrastradas cuando las inundaciones causadas por las lluvias torrenciales del monzón golpearon el estado himalayo de Uttarakhand en junio, destruyendo pueblos y ciudades enteras en esta zona del país que se encontraba llena de turistas al ser temporada alta.





divendres, 30 de setembre del 2016

CÓMO LOS MEDIOS ESPAÑOLES OCULTARON LA RESPONSABILIDAD DE LAS EMPRESAS OCCIDENTALES EN LA MUERTE DE LAS VÍCTIMAS DEL RANA PLAZA EN BANGLADESH

La industria textil, también llamada maquila en Latinoamérica o sweatshop en Asia, es un fenómeno que se da a lo largo y ancho del planeta en países empobrecidos y con una mano de obra altamente feminizada. Son los grandes centros de producción que las empresas multinacionales emplean para fabricar sus productos; principalmente ropa y calzado. Se encuentran en las Zonas Procesadoras de Exportación, enclaves elegidos por las ventajas fiscales, la exención del pago de impuestos, o la falta de controles medioambientales

Acto de sensibilización en Bilbao en el tercer aniversario del Rana Plaza (2015).


El derrumbe del edificio Rana Plaza tuvo lugar el 24 de abril de 2013. Benetton, Inditex, Mango, El Corte Inglés, C&A, Primark, Carrefour y Marks&Spencer, entre otras, cosían sus prendas allí. Fue el único caso, hasta esa fecha, que consiguió colarse en la agenda mediática. No fue el primero en Bangladesh, ni tampoco el primer accidente de una fábrica textil en el mundo, pero sí fue el primero que se cobró una cantidad de víctimas importante, equiparable al derrumbe de las Torres Gemelas. Dejó más de 1.100 muertes, casi 2.500 personas heridas, más de 300 desaparecidas y 234 cadáveres sin identificar. Ahora bien, ¿cómo se informó sobre este hecho en los dos diarios con más impacto y mayor número de personas lectoras de todo el Estado español? ¿La información que se difundió sobre el Rana Plaza en El Mundo y El País fue suficiente para que los y las lectoras pudieran entender lo que estaba ocurriendo verdaderamente? ¿Hubo un discurso predominante?