Para expresarlo en clave hegeliana: el amo tiembla aterrorizado delante del esclavo porque sabe que inexorablemente tiene sus días contados. Por más que el amo lo reprima, lo llene de "opios" varios –televisión, religiones fundamentalistas, Hollywood, guerra de cuarta generación mediático-psicológica–, por más que lo trate de anular y le muestre los dientes con arsenales de la más mortífera y sofisticada tecnología, sabe que en algún momento el esclavo puede abrir los ojos. ¿Qué otra cosa, si no esa guerra formidable, es la historia de las sociedades de clase?
seguir leyendo en Adital

Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada