Existen índices y escalas de felicidad mundial realizados por diferentes organismos que ordenan de mayor a menor los países que según ciertos parámetros o variables son los más felices. Sin embargo hay quienes como Timothy Sharp, jefe del Instituto de la Felicidad de Australia, afirman que se puede enseñar a alguien a ser feliz.
Y recuerda seis claves para motivar a la gente: Claridad en relación a los objetivos, tener una vida saludable, tener un pensamiento realista pero optimista, centrarse en las fortalezas de uno y no en las debilidades, saber disfrutar del momento y mantener buenas relaciones sociales.
Los sueños de la gente corriente se convierten en deseos de vivir felices y muchos lo logran. La gente se mueve al ritmo del sufrimiento superado o de la felicidad alcanzada, que en el fondo es lo mismo.

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