divendres, 1 de gener del 2016

Por qué me niego a celebrar Navidad


Por varios años creí ciegamente que cada 25 de diciembre nacía Dios-con-nosotros (Emanuel) para salvar a la humanidad de su perdición.

De un tiempo a esta parte, las contrastantes realidades me inquietaron a sospechar de las verdades/creencias aprehendidas como doctrinas. Puse en “riesgo” mis seguridades existenciales, y comencé a ensayar preguntas sobre mis “verdades constitutivas”, y fue así que la duda me abrió los horizontes.

Por alguna razón trascendental nadie sabe cuándo nació el hombre más importante para el mundo occidental cristiano

No existe fundamento bíblico, ni doctrina teológica con fundamento histórico, que evidencie que ese tal Jesús de Nazaret haya nacido un 25 de diciembre.


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