En la guerra siria, tras las conversaciones de Astana, celebradas en Kazajistán el 23 y 24 de enero, se comienza a hablar por primera vez de forma clara y abierta de los cambios políticos necesarios para normalizar la situación de Siria, siempre que se consolide el actual alto el fuego entre los distintos grupos rebeldes y el Gobierno de Damasco.
Para ello, las tres potencias que han impulsado la nueva ronda de conversaciones –Rusia, Irán y Turquía– han decidido formar comisiones tripartitas para supervisar esta tregua, de la que están explícitamente excluidos tanto el Estado Islámico como Fateh al Sham, antiguo Frente al Nusra, que conserva una importante implantación en la provincia de Idlib, la única bajo control total de los grupos rebeldes.
Esta propuesta es aceptada no solo por Rusia, el propio Gobierno de Bachar al Asad y las fuerzas kurdas, sino también por Irán, ya que un Estado laico impediría que la religión oficial fuera el sunismo, corriente musulmana mayoritaria en Siria, pero radicalmente enfrentada a la minoría alawi, de tendencia chií, que es el principal soporte social del régimen sirio.
seguir leyendo en cuartopoder
Esta propuesta es aceptada no solo por Rusia, el propio Gobierno de Bachar al Asad y las fuerzas kurdas, sino también por Irán, ya que un Estado laico impediría que la religión oficial fuera el sunismo, corriente musulmana mayoritaria en Siria, pero radicalmente enfrentada a la minoría alawi, de tendencia chií, que es el principal soporte social del régimen sirio.
seguir leyendo en cuartopoder

Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada