Desgraciadamente no es la primera vez que el ajedrez es usado para argumentos racistas o descalificatorios por razones de sexo [1]. En este caso, además, para mayor escarnio, son protagonizados por un responsable de la federación internacional, FIDE.
Los hechos ocurrieron en la Copa del Mundo de Georgia cuando el jugador canadiense Anton Kovalyov, de 25 años, quien había jugado las dos primeras eliminatorias con unos pantalones cortos short cuadriculados tenía que jugar el sábado 9 de septiembre de 2017 su partida de la tercera ronda ante el israelí de origen ruso Maxim Rodshtein.
El árbitro Tomasz Delega le llamó la atención pidiéndole que vistiera unos pantalones largos, ya que no iba acorde con la vestimenta “oficial”. El jugador argumentó que ya había jugado con esos pantalones cortos anteriormente en la competición y nunca le habían dicho nada, además de argumentar que había engordado y que no tenía largos y no le daba tiempo comprar unos antes de jugar.
Entonces se aproximó el presidente de la Unión Europea de Ajedrez (ECU), el georgiano Zurab Azmaiparashvili y el ajedrecista se marchó a su hotel perdiendo lógicamente la partida por ausencia. Posteriormente Kovalyov explicó en una red social: “El asunto no fueron los shorts sino cómo me trataron. Zurab fue muy agresivo, me gritó y usó ‘gitano’ como un insulto, además de repetirme que la FIDE me sancionaría.

Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada