El régimen de Rajoy, esa suerte de neoautoritarismo que ejerce en connivencia con Ciudadanos, se descubrió ayer ante todo el mundo. No hay marcha atrás, no hay posibles excusas. Las imágenes del 1 de octubre, tanto en fotografía como en vídeo, son de tal crudeza que no hay argumento posible que pueda esgrimir la derecha para justificarlas. Por este motivo, la lluvía de críticas por parte de fuerzas políticas desde el exterior no ha hecho sino empezar, tras haber visto en los propios periódicos de sus países la cobertura de un 1 de octubre que devolvió a los grises a las calles.
Con un balance de 844 heridos, escuchar a Rajoy decir que ayer se actuó con ley y nada más que con la ley le delata como un gobernante de una España en blanco y negro.

Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada