diumenge, 7 de gener del 2018

Honduras: Tras el golpe electoral, el gobierno inventa un enemigo interno


Tras el fraude electoral que –por ahora- mantiene en el poder en Honduras al presidente-dictador Juan Orlando Hernández, del Partido Nacional, y mantiene movilizado a un pueblo estafado, el gobierno apela a un manotón de ahogado, la invención de un “enemigo interno”, similar a la estrategia puesta en marcha por el gobierno neoliberal argentino contra la población mapuche.

Tras el apagón informativo sobre los verdadero resultados electorales, las noticias pasadas por el tamiz de la censura internacional y los medios de comunicación trasnacionales presentan a Salvador Nasralla, candidato de la coalición Alianza de Oposición, como un mal perdedor, a sus seguidores los tilda de alborotadores profesionales y a su portavoz, el ex presidente derrocado por un golpe de Estado Manuel Zelaya, de incitar al odio y el revanchismo.




No importó que el magistrado del Tribunal Supremo Electoral, Marcelo Ramiro Lobo, declarara horas antes de la caída del sistema que el triunfo de Salvador Nasralla era irreversible. En esta realidad, con el publicitado fin de evitar el caos, el gobierno proclamó el estado de sitio, toque de queda, militares en las calles y parte de la policía negándose a reprimir a los manifestantes. Como es habitual, las fuerzas armadas no se contienen, cumplen órdenes, al igual que los grupos paramilitares dependientes del Estado, los mismos que asesinaron a Berta Cáceres.

Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada