Este artículo tiene su origen en mi último viaje y experiencia en Lima, una de las ciudades emblemáticas de América Latina. En dicha experiencia he podido seguir estudiando, investigando y experienciando la cultura y el pensamiento latinoamericano de carácter crítico, ético, social y liberador que expresa todo un personalismo y humanismo integral. Dicha cultura y pensamiento tiene uno de sus lugares de origen en Lima-Perú con testimonios y pensadores como Toribio de Mogrovejo o, ya en la época contemporánea, J. M. Arguedas, G. Gutiérrez, H. Echegaray….Y que se unen a otros pensadores y testigos como P. Freire, L. Proaño, O. Fals Borda, I. Ellacuría, I. Martín-Baró, E. Dussel, J. C. Scannone, O. Romero, H. Camara, etc.
Dicho pensamiento humanista, crítico y liberador ha aportado a diversos conocimientos o disciplinas como la filosofía, la teología y las ciencias sociales o humanas como son la ética, la antropología, la sociología y la psicología. Y nos muestra todo un método y epistemología muy fecunda que se religa a la vida y a lo real, a la realidad humana, social e histórica. Una realidad que está inter-relacionada en sus diversas dimensiones, como la personal con la socio-histórica, y es abierta, dinámica y trascendente. Es la pasión por la realidad con un inteligencia sentiente e histórica, que une la razón con lo sentido (corporal-afectivo) en una razón cordial (del corazón), una realidad con sus alegrías y sufrimientos, esperanzas e injusticias. Y que lleva a la opción por los pobres. Esto es, las personas y los pueblos con los pobres de la tierra son los sujetos de su desarrollo, promoción y liberación integral, protagonistas de sus luchas liberadoras por la justicia y la transformación global e integral.
Es un pensamiento y conocimiento popular que acoge toda la sabiduría social, moral y espiritual de los pueblos. Con la memoria y tradiciones culturales, espirituales y religiosidad popular, los valores y virtudes que les mantienen en la esperanza y en las luchas liberadoras por un futuro más digno, con más vida y trascendencia, Son las experiencias de las familias y comunidades, todos esos hombres y mujeres que con sus hijos llevan la vida adelante, fecundan a la tierra y al planeta.
Por tanto, es una ética y espiritualidad anti-imperialista y descolonizadora que nos libera de los ídolos de la vida burguesa, las idolatrías de la riqueza-ser rico, el poder y la violencia. La liberación de todas estas patologías y alienaciones de los fetichismos e ídolos del consumir y hedonismo, de la buena vida del lujo, poseer y tener que dominan al ser solidario. Un pensamiento libertador de todos estos falos dioses del mercado, capital, beneficio y propiedad que sacrifican en su altar del lucro y competitividad a la vida humana, digna y ecológica.

Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada