Se puede comprender el silencio de las personas que no saben acceder a la información de medios internacionales, pero cuando también callan los intelectuales, es decir todo un país el que asume lo que hace su estado sobre la población de un territorio, entonces la ruptura entre España y Catalunya es definitiva
 |
Imagen de la Gala de los Goya
Hace dos días la pasada ceremonia de los Goya, de la que el ministro portavoz del Gobierno pareció el anfitrión y garantizó la protección del estado sobre una cineasta protagonista (“Y no os van a echar, Isabel, no.”), pareció la de un país alegre y desenfadado. Un país donde no hay gente presa arbitrariamente por el estado. En aquella gala no resonaron los golpes de las cargas contra personas indefensas ni la soledad de la cárcel, todo lo contrario, fue la negación de esa realidad. Fue una ceremonia de otro país distinto del que otros vemos y sentimos. La aparente frivolidad y ñoñería no fue tal, fue asentimiento y complicidad.
|
Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada