El próximo presidente de Cuba no será un Castro. A las puertas de su aniversario número sesenta, la revolución cubana asume la mayor renovación de su historia, aunque el general del ejército conservará facultades casi omnímodas. El actual vicepresidente, Miguel Díaz-Canel, es su más probable sucesor. Durante su carrera política se destacó por su promoción del respeto a la diversidad sexual y a la difusión de opiniones críticas hacia el oficialismo, pero sigue siendo una incógnita si estas experiencias marcarán su eventual presidencia.
A las puertas de su sexagésimo aniversario, la revolución asume la mayor renovación de su historia. De no ser por la avanzada edad de Raúl Castro (85 años) y del resto de los “históricos”, sería difícil imaginar un escenario en el que nuevas figuras asumieran las riendas del país. Sin embargo, el actual traspaso de responsabilidades estará condicionado por el hecho de que el general del ejército se mantendrá al frente del Comité Central del Partido, investido de facultades virtualmente omnímodas.

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