Llevan ocho días en un mar al que se lanzaron con las secuelas de su "terrible" paso por Libia. Han sufrido abusos y violaciones; han sido víctimas de la venta de esclavos y han visto caer a algunos de sus compañeros. Han estado al borde de la muerte para alcanzar un país que denegó su auxilio, pero ya están en aguas españolas. Ya están muy cerca de su destino final. Está previsto que este domingo pisen su puerto seguro, Valencia, las 629 personas rescatadas por el Aquarius.
Los recién llegados no pasarán a disposición de la Policía Nacional, como suele ocurrir en el dispositivo habitual de recepción de pateras que arriban a las costas españolas. En este punto, el Gobierno ha organizado un procedimiento "excepcional" por el que las fuerzas de seguridad del Estado no iniciarán los trámites de expulsión de los rescatados.

Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada