España cae diez puestos en el ranking hasta la posición 30, debido a las tensiones políticas internas y a un incremento en el impacto del terrorismo.
El GPI 2018 muestra un mundo en el que las tensiones, conflictos y crisis que surgieron en la última década siguen sin resolver, lo que resulta en una caída gradual y sostenida de la paz. Los mayores contribuyentes al deterioro en el último año fueron las escaladas en los conflictos armados interestatales e internos, el aumento en el terrorismo político y el poco compromiso con el mantenimiento de la paz de la ONU.
Siria, Afganistán, Sudán del Sur, Irak y Somalia son los países menos pacíficos, mientras Islandia, Nueva Zelanda, Austria, Portugal y Dinamarca son los países más pacíficos.
El GPI es el principal indicador mundial de la paz global. El informe abarca el 99,7 por ciento de la población mundial y utiliza 23 indicadores cualitativos y cuantitativos de las fuentes altamente respetadas para elaborar el índice. Estos indicadores se agrupan en tres dominios clave: “conflicto en curso”, “seguridad y vigilancia” y “militarización”. Los tres dominios se deterioraron el año pasado.
A pesar de mantener su posición como región más pacífica del mundo, Europa se deterioró por tercer año consecutivo. Por primera vez en la historia del índice, un país de Europa occidental experimentó uno de los cinco mayores deterioros con España cayendo 10 puestos en el ranking a la posición 30, debido a las tensiones políticas internas y a un incremento en el impacto del terrorismo.

Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada