Si en 2018 las sorpresas electorales acapararon buena parte de la atención en los análisis en política internacional –alcanzaría con nombrar los resultados de los comicios en México y Brasil, para dar un ejemplo–, el 2019 se presenta como un año particularmente cargado. En más de 60 Estados a lo largo y a lo ancho del mundo están previstas para este año elecciones generales o presidenciales. Algunas de ellas van a tener un fuerte impacto sobre los equilibrios de la política internacional por su peso, como el caso de la Unión Europea, que cambiará sus autoridades en mayo, o por su especial condición actual, como es el caso de Ucrania o Israel, territorios inmersos en tensiones regionales de alto voltaje.
Proponemos aquí un breve repaso por las disputas electorales que pueden llegar a atraer particularmente la atención a nivel internacional, para entender cuáles son los intereses en juego.
Conservadores y progresistas en América Latina
En el continente, marcado por un reacomodamiento de las fuerzas conservadoras y un agotamiento del regionalismo latinoamericano, este año se disputarán elecciones generales o presidenciales en El Salvador, Bolivia, Guatemala, Argentina, Panamá y Uruguay.
La ola post-fascista preocupa a Europa
El escenario más caliente para este año es, seguramente, el europeo. Aquí, además de definirse los acuerdos del Brexit para marzo, y de las elecciones claves en algunos Estados nacionales, todos los ciudadanos de la Unión Europea estarán llamados a votar entre el 23 y el 26 de mayo, para renovar a los representantes del Parlamento Europeo
Resto del mundo
Entre abril y mayo se llevarán a cabo las elecciones más largas del mundo. Más de 900 millones de indios deberán elegir los 543 miembros del parlamento encargados de nombrar al primer ministro, en un proceso que puede llegar a durar semanas. El actual premier Narendra Modi es el favorito,
Por otro lado, en Canadá también habrá elecciones parlamentarias en octubre. Si bien el actual primer ministro Justin Troudeau se encuentra en su nivel más bajo de popularidad desde su llegada al poder en 2015
Otro país de cuyas elecciones depende la estabilidad de una región es Israel. El actual primer ministro Benjamin Netanyahu decidió convocar a elecciones anticipadas, previstas para el próximo 9 de abril, tras la crisis de gobierno desatada por la renuncia de su ministro de defensa, Avigdor Lieberman, que acusó a Netanyahu de “favorecer a los terroristas” por pactar un cese al fuego en la Franja de Gaza con Hamas, en noviembre pasado.
Por fuera de la UE pero con una relevancia mayúscula en la política exterior europea, Ucrania se ubica como uno de los escenarios electorales más interesantes de 2019.
Entre noviembre y diciembre deberían celebrarse también la esperadísimas elecciones tunecinas. Túnez fue, en 2011, el primer país del Maghreb en protagonizar lo que luego se llamó la primavera árabe.

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