dilluns, 7 de gener del 2019

El Grupo de Lima, EE. UU. y la disputa geopolítica


La semana pasada, el secretario de Estado de EE. UU., Mike Pompeo, realizó una visita a Colombia y Brasil, prácticamente en paralelo a la reunión del Grupo de Lima en Perú. Así, los temas abordados y el documento final de Lima no deben desligarse de los propósitos y los mensajes tácitos y explícitos de dicha gira. Pompeo ha buscado el respaldo de dos líderes clave de la derecha regional, Iván Duque y Jair Bolsonaro, para sumarlos al “refuerzo del gobierno democrático y los derechos humanos en Venezuela, Cuba y Nicaragua”




Mike Pompeo viajó a Brasilia como representante de EE. UU. en la toma de posesión de Jair Bolsonaro. Junto a su homólogo brasileño, el ministro de Relaciones Exteriores Ernesto Araújo, destacó las intenciones de reforzar las relaciones comerciales y de seguridad con Brasil,[2] además del compromiso de trabajar en común contra la tríada “del mal” (en referencia a Venezuela, Cuba y Nicaragua). En su primera entrevista como presidente, Bolsonaro se refirió a los ejercicios militares conjuntos realizados en diciembre entre Rusia y Venezuela en suelo venezolano advirtiendo que “Brasil tiene que preocuparse por ello”, y añadiendo que “las Fuerzas Armadas son el último obstáculo para el socialismo”.[3] No hay que olvidar que, en diversos actos públicos, Bolsonaro criticó a los gobiernos del Partido de los Trabajadores (PT) por haber negado la utilización de la base de Alcántara (Maranhão) a EE. UU.[4] Además, su Gobierno habla de la posibilidad de ceder otra base a EE. UU.

Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada