Recuerdo que cuando el gusano informático Stuxnet afectó el programa nuclear iraní, muchos no reconocieron la participación estadounidense e israelí. Todo cambió cuando el diario The New York Times hizo público el 16 de enero de 2011, opiniones de expertos militares y de Inteligencia norteamericanos, donde reflejaron que la central nuclear de Dimona (al sur de Israel) se convirtió en un laboratorio para examinar y ensayar el virus Stuxnet que afectó a gran parte del mundo y se reportó en las redes cubanas el 13 de julio de 2010.
En el ataque cibernético a la red eléctrica de Venezuela todos los caminos conducen a EE.UU. De seguro habrá que esperar que el NYT publique la noticia para que se conozca y se crea.
Hay mucho en juego para no estudiar al detalle esta experiencia y adoptar las medidas necesarias para impedir ataques cibernéticos de esta naturaleza o de otro tipo que sirvan de pretexto para una escalada desde Estados Unidos contra Venezuela.

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