Pasó la segunda vuelta de las elecciones en Uruguay y todo indica que la derecha junto a la ultra derecha vuelve al gobierno, luego de 15 años de gobiernos frenteamplistas ininterrumpidos.
Quedan 35 mil votos observados por escrutar y la diferencia es de 28 mil votos de la fórmula Lacalle Pou-Argimon por encima de la oficialista. Parece casi imposible la remontada ya que se necesita un voto más que la otra fórmula para ganar, pero igual desde el Frente Amplio se mantienen las esperanzas vivas.
El resultado fue una sorpresa para todos, la Coalición Multicolor se quedó con el festejo atragantado. Lo que los medios de comunicación y las encuestas vaticinaban con una diferencia de ocho puntos porcentuales, no resultó de esa manera. La ventaja holgada de la coalición de cinco partidos contra el Frente Amplio apenas fue 28 mil.
De igual manera, desde la izquierda se deben hacer varias autocríticas.
Uruguay parecía un oasis en la convulsionada Latinoamérica, mantenía cierta estabilidad económica y política, tenía índices que eran ejemplo mundial. Aunque también era levantada como un ejemplo por organismos internacionales que otrora eran mala palabra en la izquierda y muchos dirigentes se vieron hipnotizados por estos elogios.

Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada