La letalidad y rápida propagación del coronavirus, que ya anuló tres conferencias clave de la ONU, sobre el empoderamiento de las mujeres, el desarme nuclear y los derechos indígenas, reclamó una nueva víctima la última semana de marzo, cuando una reunión conmemorativa del comercio transatlántico de esclavos tuvo que ser pospuesta.
El presidente de la Asamblea General de 193 miembros, el nigeriano Tijjani Muhammad-Bande, dijo visiblemente decepcionado que el aplazamiento de la conmemoración del Día Internacional de Recuerdo de las Víctimas de la Esclavitud y la Trata Transatlántica, el 25 de marzo, era «lamentable» y «resultado de la evolución continua de la pandemia de la covid-19».
La pandemia generalizada, señaló, refuerza el hecho de que «tenemos el deber de abrir nuestras mentes a las experiencias vividas por otros»: los 15 millones de africanos que fueron capturados por la fuerza en su tierra, traficados al otro lado del Atlántico, sometidos a «crueldad atroz” y “despojados de su dignidad, libertad e identidad».
«Todos los Estados miembros tienen la responsabilidad de erradicar la trata, el trabajo forzoso, la servidumbre y la esclavitud. Ninguno de nosotros será verdaderamente libre mientras estas personas sufran», señaló.
El secretario general de la ONU, António Guterres, que intenta desesperadamente mantener el funcionamiento del organismo mundial a pesar de un cierre forzoso, advirtió que la trata transatlántica de esclavos fue «uno de los crímenes más grandes en la historia de la humanidad».

Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada