Si no se toman medidas 10 millones de personas más podrían ser empujadas a la pobreza y el hambre en 11 países de la región. Aún hay tiempo de evitar que millones de personas en la región sufran, advierte la agencia de alimentación de la ONU, que pide ayuda urgente.
El impacto socioeconómico de la pandemia de COVID-19 en América Latina y el Caribe puede dejar alrededor de 14 millones de personas vulnerables al hambre este año, advirtió el Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas.
«Es vital y urgente que brindemos asistencia alimentaria a la creciente cantidad de personas vulnerables en la región, así como a aquellos que dependen del trabajo informal. Todavía tenemos tiempo para evitar que la pandemia COVID-19 se convierta en una pandemia de hambre«, dijo Miguel Barreto, director regional del Programa para América Latina y el Caribe.
La estimación sugiere que 10 millones de personas más podrían ser empujadas a la pobreza y el hambre en 11 países de la región, incluidos los pequeños estados insulares en desarrollo en el Caribe.
En 2019, 3,4 millones de personas se enfrentaban a una grave inseguridad alimentaria, una situación de emergencia en la que no pueden satisfacer sus necesidades alimentarias básicas tanto en cantidad como en diversidad.

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