dimarts, 23 de juny del 2020

Argentina: Naciendo en una nueva escuela


Resistencia es una palabra maravillosa. La resistencia, en términos políticos, connota dureza, firmeza, persistencia en la convicción de una idea. El soporte de toda una visión de mundo: ocupar, producir, resistir. Tal como el quebracho, el chañar o el algarrobo pronunciados en un susurro santiagueño en Quimilí, resistiendo, 30 años después de la conformación del Movimiento Campesino de Santiago del Estero. El Mocase, que nuclea a más de 9.000 familias campesinas indígenas, cumplirá el 4 de agosto tres décadas de lucha por la soberanía alimentaria, por la defensa de la tierra, por la reforma agraria, por la agricultura campesina, por un mundo más justo. Desde hace 13 años lleva adelante la Escuela de Agroecología, ubicada en Quimilí, donde más de 100 jóvenes por ciclo anual se van formando como técnicxs agroecológxs para luego continuar capacitándose en la Universidad Campesina UNICAM-SURI, en Villa Ojo de Agua.





"La escuela de agroecología se crea y nace por la necesidad de escolarización de las familias campesinas, de los niños y las niñas campesinas, porque en Santiago del Estero para muchos campesinos no llega bien la educación. La educación que se da en las zonas rurales es muy precaria. Los maestros no van, a veces, y por eso el movimiento empezó a discutir qué hacer con esta problemática que urgía. Además estaba el tema de la migración, que se iba la gente del campo, se empezaron a ir de los pueblos para poder ir a la secundaria. Entonces creamos esta Escuela de Agroecología que en 2007 empezó a funcionar y ya lleva más de trece años. Al principio veníamos algunos compañeros sólo de Santiago del Estero y, después, con el tiempo, la escuela empezó a tener un tinte más nacional cuando empezaron a venir compañeros de varias provincias, de organizaciones que forman parte del Movimiento Nacional Campesino Indígena. Empezaron a venir compas de Mendoza, de Córdoba, Buenos Aires, y así se empezó a tener más participación de los barrios de las ciudades. Eso fue haciendo que la escuela vaya creciendo, que vaya teniendo más interpelación y a trascender en otras provincias, a formar militantes, hombres y mujeres, nuevos y nuevas”.

La escuela de agroecología aplica un sistema de alternancia de una semana de asistencia al mes en el aula y tres semanas de continuidad en las propias comunidades de lxs estudiantes. En esa semana en Quimilí, además, se avanza, en muchos casos, en la finalización de los estudios primarios. Las y los jóvenes atraviesan una formación de 3 años en donde se capacitan como técnicxs agroecólogxs. Vivero forestal, construcción sustentable, energía renovable son algunos de los talleres de los que participan.

Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada