La discriminación y el racismo sufridos por afrodescendientes en EE.UU. es una triste realidad que ninguna autoridad del país se ha atrevido a negar con hechos.
Los sucesivos Gobiernos de Estados Unidos han alegado sentirse preocupados por las libertades, los derechos y la dignidad humana, y han instrumentalizado el término derechos humanos para justificar sus políticas, intervenciones y guerras contra otros países. Aquellos que se oponen a sus términos y dictados son tildados de régimenes enemigos. De hecho, EE.UU. quiere mostrarse como el guardián de los intereses de los más oprimidos.
 |
Un grupo de manifestantes en EE.UU. porta pancarta con el lema ‘Paren asesinatos de personas negras’ en señal de rechazo a la muerte de George Floyd.
¿Quién puede creerse esto?, ¿y quién está convencido de que Estados Unidos protege y respeta los derechos humanos, especialmente bajo la Administración de Donald Trump? Tal vez solo aquellos que no han estado al tanto de los sucesos de los últimos días en este país, a raíz del asesinato de afrodescendiente George Floyd.
Lo que está sucediendo en EE.UU. en estos días es una fusión de racismo, discriminación, violencia y odio, con Donald Trump como su factor común. Si la red social de Twitter hubiera aprovechado al máximo su autoridad desde el principio, habría censurado muchos de los mensajes incitadores del presidente estadounidense, los cuales han dado pie a muchos de los crímenes de odio y racismo en el país.
|
seguir leyendo en resumenlatinoamericano
Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada