El Sol, una estrella más entre las trillones que se estima que existen dentro de los dos billones de galaxias que pensamos que hay en nuestro universo observable. Pese a su insignificancia, el Sol para nosotros lo significa todo. Gracias a él existimos y seguramente por su culpa, en el culmen de su vida, cualquier signo de vida será borrado de la faz de la Tierra.
La Tierra gira alrededor de esta estrella, así como nuestra vida diaria y nuestro estilo de vida. Directa o indirectamente es nuestra principal fuente de energía, pese a que aprovechamos una infinitésima parte de su potencial. Y es que se estima que la energía que recibe la superficie terrestre del Sol supone 4.500 veces nuestro consumo. Es decir, solo con utilizar una ínfima parte del calor que el Sol nos brinda, nuestros problemas energéticos serían historia.
El futuro se presenta con luces y sombras. Por una parte hay países que cada vez se están esforzando más en evitar el calentamiento global como China, aunque no sea suficiente. Lo verdaderamente preocupante es que el actual dirigente de la principal economía del mundo, Donald Trump, se muestre totalmente beligerante a tomar medidas contra el cambio climático, que tilda como “cuento chino”. Ya no es tiempo para medias tintas, las soluciones las tenemos al alcance de nuestra mano. Nuestra vida y economía tiene que girar ante el cuerpo celeste que nos ilumina cada día; todo empieza y todo acaba en las estrellas, no en vano, estamos hechos de polvo de estrellas

Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada