‘Dojtaran-e jiyaban-e Engelab’, Las Chicas de la calle de Revolución es el nombre dado a un incipiente amplio movimiento individual de las mujeres iraníes contra la obligatoriedad del velo, iniciado hace un mes, en dicha calle céntrica de Teherán.
La acción de protesta, por la que han sido arrestadas al menos 29 mujeres, consiste en subir a un poste y agitar los velos arrancados atados a un palo. Han sido castigadas a pagar una multa equivalente a 10.000 euros, y una pena de cárcel hasta dos meses. Se trata de la continuación de las campañas del año pasado de ‘Libertades silenciosas’ y ‘Los miércoles blancos’ en las que las mujeres se quitaban el velo o se ponían uno blanco.
Es la primera vez, desde las grandes protestas de los primeros años de la República Islámica (RI) en la década de los ochenta, que la nueva generación de mujeres iraníes, nacida en la teocracia islámica, protesta de forma organizada (vía redes sociales) contra el velo obligatorio, a pesar de severos castigos previstos. Y también es la primera vez que las autoridades rompen el tabú de hablar públicamente de su fracaso en conseguir que las iraníes se sientan encantadas de tapar su cabeza para evitar que los “rayos que se emanan de sus cabellos, provoquen a los hombres”, generando caos social.
Desde instalación hace 39 años, la RI ha recurrido a amenazas, castigos y premiso de toda clase, manipulación religiosa, y gastar millones de euros en la propaganda sobre las bondades del velo a través de una quincena de organismos, y lo único que ha conseguido es poner de manifiesto una mentalidad masculina empapada de obsesiones sexuales oprimidas, y el miedo a la liberación de la mujer.

Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada