Son varias las teorías sobre la procedencia del término Black Friday, pero lo que ha quedado bien claro es que se ha convertido en una de las principales fiestas del consumo en solo unos años. Todo tipo de comercios y empresas de venta de productos se han lanzado a publicitar sus ofertas para este viernes. Las vallas publicitarias, las marquesinas de las paradas del bus, los banners publicitarios y los anuncios de televisión se llenan de reclamos para que salgamos a comprar durante dicha jornada.
Pero ante esta oleada consumista, existen diques de contención en forma de campañas por parte de organizaciones ecologistas y activistas para contrarrestar la fiebre del consumo y la publicidad. Desde promover la reparación y reutilización de objetos para luchar contra la obsolescencia programada, al llamamiento a no comprar nada durante ese día, son varias las iniciativas para este Black Friday.

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