Tiene solo 26 años y habla con el aplomo, la fluidez y la convicción de quien lleva mucho tiempo en la lucha y tiene muy claro el diagnóstico de las amenazas, la potencia que esconden algunas resistencias. Forma parte del COPINH, el Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras, como también formó parte su madre. Lucha para que se haga justicia para Berta Cáceres, y para todas las víctimas de la dictadura extractivista hondureña, y recuerda que para que esto suceda, también hay que presionar a estados como el español, con su carga de responsabilidad en lo que sigue pasando en Honduras.
Con Laura Zúñiga Cáceres pudimos conversar hace algunas semanas, cuando estuvo en Madrid para asistir a la presentación de un informe de la fiscalía española sobre el primer juicio del asesinato de su madre. Horas antes de tomar un vuelo de vuelta a casa, nos habló de la lucha del pueblo Lenca, de la resistencia de las mujeres hondureñas, de cómo la impunidad devora los derechos, y de la oleada represiva que se cierne sobre Latinoamérica.
Las mujeres en el COPINH tienen un papel de liderazgo, tienen un papel de guardar la memoria histórica del pueblo, y tienen un papel, también, de guardar el tejido social que muchas veces se rompe en la represión de una dictadura. La implementación de un proyecto extractivo busca romper el tejido social y somos las mujeres las que en este momento estamos guardando este tejido, reconstruyéndolo desde la comunidad pero tambien desde esta línea intergeneracional.

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