dilluns, 18 de novembre del 2019

Francia. Un año de insurrección popular con los chalecos amarillos: un legado imborrable


Más de cien detenidos deja primer aniversario de «chalecos amarillos» en Francia

Los chalecos amarillos celebraron el sábado el primer aniversario del movimiento con manifestaciones marcadas por la represión y la violencia popular de respuesta. En París, los altercados con la policía se prolongaron durante buena parte del día en la place de l’Italie, en el sur de la ciudad, donde se congregaron miles de personas. El prefecto de la policía suspendió la marcha. La protesta en la calle, que empezó el 17 de noviembre de 2018 y se ha reproducido cada fin de semana, puede tomar un nuevo impulso en coalición con otros movimientos sociales.




La jornada conmemorativa dejó constancia de la habilidad de los manifestantes para atraer el foco mediático, pero posiblemente el futuro de los chalecos amarillos se juegue en su capacidad para confluir con los múltiples descontentos sociales en la Francia de Emmanuel Macron. Desde la huelga en las urgencias de los hospitales a las protestas estudiantiles por la precariedad, pasando por la jornada de movilizaciones que se prepara para el 5 de diciembre contra la reforma de las pensiones, hay un malestar de fondo, más allá de los chalecos amarillos, en amplios sectores de la sociedad.

La efeméride llevó a más chalecos amarillos que de costumbre a salir a la calle: decenas de miles en todo Francia. También permitió observar el cambio de piel del movimiento: más inclinado hacia la izquierda. “Yo soy de izquierdas, pero de extrema izquierda, no la izquierda caviar”, decía en la Place d’Italie Jean-Baptiste Reddé, que se presenta como activista y poeta, y lleva la prescriptiva prenda fluorescente y una pancarta que dice “Macron lárgate”.


Una mujer se manifiesta cerca de la plaza de la Bastilla. En su chaleco el lema No abandonaremos 

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